PEDRO MAYA: CENTENARIO DE UN COLEADOR

Héctor Camacho Aular / Fotos: Colección Rito Maya

Pedro Maya había nacido en el caserío El Paují, Marín del estado Yaracuy el 29 de abril de 1916. Sus primeros pasos en esta afición los inicia en el año 1934, “…en caminos y potreros porque no se permitía colear a menores de edad…”.

Pedro Maya, durante la inauguración de la Manga Monumental de Coleo que lleva su nombre.
Pedro Maya, durante la inauguración de la Manga Monumental de Coleo que lleva su nombre.

Aquella tarde del año 1937 estaba completamente despejada, sobre todo en las inmediaciones de la famosa calle Piar de San Felipe. Esta vez los organizadores de las fiestas patronales la habían convertido en una larga manga de bambú recién cortado. El público entusiasta, poco a poco, fue llegando al lugar con la certeza de disfrutar de una inolvidable tarde de toros coleados.

En las ventanas de las casas de los vecinos de esa popular calle, hermosas damas mostraban a los presentes los ramos de flores y cintas multicolores que serían entregadas a los triunfadores de cada coleada. Muy cerca de allí, la banda musical del pueblo iniciaba su actuación con un viejo pasodoble al compás de la esperada descarga de fuegos artificiales. Todo estaba listo para activar el triángulo festivo: coleador-caballo-toro. De inmediato, el pelotón de coleadores montados en sus vistosos caballos hizo su entrada a la manga, distinguiéndose entre ellos la joven figura de un moreno alto, delgado, ágil y de llamativos ojos pequeños, que esa tarde se iniciaría formalmente como coleador. Su nombre: Pedro Maya.

Había nacido en el caserío El Paují, Marín del estado Yaracuy el 29 de abril de 1916. Sus primeros pasos en esta afición los inicia en el año 1934, “…en caminos y potreros porque no se permitía colear a menores de edad…”, tal como lo expresara en su viva voz, para el libro de Carmen Dudamel de Sosa “Memorias de los Toros Coleados de San Felipe y Cocorote” (Ateneo de San Felipe, agosto 2000, p 11).

A finales de los años 30, luego de su primera entrada oficial a la manga, competiría en la década siguiente, en diversos escenarios, con los famosos coleadores yaracuyanos de la época: Bartolomé Salom Lizarraga, Juan Avendaño, Luis Rojas Lucambio, Pedro Velásquez, Antonio Salom Lizarraga, Alfredo Velásquez, Jorge Rivero, Rafael “Chato” Parra, Juan Azuaje, Luis Felipe López, Carlos Bazán, Pedro Pablo Bazán, Manuel Antonio Herrera, Pablo Ledezma, Rafael Yovera y otros más. Su particular y atractivo estilo de agarrar la cola del toro a dos manos y a un solo estribo, lo hizo famoso en toda la región centro occidental, convirtiéndolo de paso en una figura respetable y honorable en esa recia disciplina.

Pedro maya fue campeón de coleo local durante 8 años consecutivos, desde 1937 hasta 1944. Además, fue el ganador de la famosa Banda Amarilla en 1941, como mejor coleador nacional. Dos años más tarde volvería a conquistarla. Como activo dirigente gremial, Pedro Maya fue presidente de la Asociación de Coleo del estado Yaracuy, en los períodos: 1969-70, 1974-76 y 1979-81, respectivamente. De su mente progresista nace la idea de realizar en San Felipe, el Primer Campeonato de Campeones de Coleo, haciéndose realidad dicho evento en el año de 1980, contando con el aval irrestricto de la Federación Nacional de Coleo de Venezuela. Ya a finales de la última década del siglo XX, con ocasión de celebrarse los XII Juegos Deportivos Nacionales Juveniles 97, en el estado Yaracuy, es inaugurada oficialmente en el sector La Aduana de San Felipe, la Manga de Coleo “Don Pedro Maya”, como homenaje supremo del pueblo a su ejemplar trayectoria en el coleo yaracuyano.

En la activa década de los 40, el inquieto Pedro Maya tuvo también la oportunidad de incursionar, con éxito, en el beisbol aficionado yaracuyano al formar parte de los aguerridos equipos: Bucaneros, Victoria y Vica, hasta convertirse en uno de los mejores jardineros de la época, según lo confirma Manuel Meléndez Bracovite, en su libro “Apuntes históricos del beisbol en San Felipe, Guama y Aroa. 1920-1948” (San Felipe, Yaracuy 2003, p 93).

Años después, en 1960, sería el dinámico y aguerrido manager de la novena sanfelipeña “Bravos” de Caja de Agua, quienes rivalizarían en los terrenos deportivos abiertos del Barrio Monte Oscuro de la ciudad, con los equipos Independencia y Cocorote, en el primer Campeonato de Beisbol Juvenil realizado en el estado Yaracuy, logrando titular campeón invicto a su equipo.

Hoy, cuando conmemoramos el centenario del natalicio de este valor yaracuyano, podemos decir con orgullo: “...Pedro Maya va en la cola/ nadie le da la pelea/ los del patio y los de afuera/ saben cómo es que se colea/…”, como lo escribiera Rafael Dudamel García, en su poema festivo “Feria de Toros”.