LA IGLESIA MATRIZ DE SAN FELIPE

Héctor “Nino” Ojeda García plasmó en el lienzo la hermosa estampa de la Iglesia Matriz de San Felipe
Héctor “Nino” Ojeda García plasmó en el lienzo la hermosa estampa de la Iglesia Matriz de San Felipe

El pánico se dibujó en el rostro de los feligreses durante el sacudón de la tierra el 26 de marzo de 1812. En la ciudad de San Felipe “El Fuerte”, los gritos de la vecindad se entremezclaron entre las exclamaciones del dolor de haberlo perdido todo, y el lugar, antes fecundo y próspero, se transformó en un osario de almas.

Luego del desastre sísmico, los sanfelipeños demostraron la constancia de su talante y levantaron una nueva ciudad alrededor de las ruinas reflejadas en los despojos de la Iglesia de Nuestra Señora de la Presentación, y 52 años después de seguir aferrados con devoción al signo de la cruz, decidieron construir un nuevo templo de una belleza arquitectónica con sobrio porte colonial, por el empeño tesonero de los masones de la Logia Tolerancia N° 15 así como de la población sanfelipeña.

Ya edificado el santo templo, el pueblo de San Felipe se congregó para escuchar la Palabra de Dios, volcada su esperanza en el Cristo del amor, lo que habría de constituirse en la manifestación arquitectónica cristiana más hermosa de nuestra historia en la imponente Iglesia Matriz, uno de los íconos de mayor abolengo, consagrada el 13 de Agosto de 1864 en el San Felipe renacido, “por el Ilustrísimo Señor Doctor Silvestre Guevara y Lira, Arzobispo de Caracas y Venezuela”.

El campanario, en 1970, era la edificación más alta de San Felipe, y a lo lejos se veía la cima del cerro El Tigre, conocido por todos como Chimborazo, coronada de nubes mientras dejaba correr a sus faldas las frescas pozas del río Yurubí, entre plumajes de arrendajos y corvetas de araguatos. Pero el destino del templo estaba escrito, y finalmente cobró su tributo para detener el tic tac del reloj empotrado en la torre principal, delineado en la memoria como una triste e inevitable realidad de la destrucción de la Iglesia Matriz. En el lugar luego construyeron la actual Catedral de San Felipe. (Raúl Freytez)