La Capilla El Cristo (Crónica de una realidad inocultable)

Desde siempre doña Virginia Capdevielle asumió con amor y misticismo la misión que le fuera encomendada, e hizo de su oficio un apostolado con el respaldo de dos de sus nietos y el apoyo de algunos vecinos del sector, bajo el manto de la fe cristiana.

Raúl Freytez / Magaly Martínez

La puerta principal de la Capilla El Cristo está cerrada. Pareciera que el octogenario templo no tiene dolientes, pero no es así. Esta es su historia. (Foto: Magaly Martínez)
La puerta principal de la Capilla El Cristo está cerrada. Pareciera que el octogenario templo no tiene dolientes, pero no es así. Esta es su historia. (Foto: Magaly Martínez)

Barrio Cantarrana. Año de 1935. Calles estrechas de tierra, tramada de casas coloniales. Allí, al inicio de la otrora 5ta Avenida, en la actualidad Avenida Libertador, edificaron la Capilla El Cristo, 18 años antes de que construyeran en el lugar la redoma del Oasis en el San Felipe antañón. Para entonces, un grupo de feligreses de gran vocación religiosa, en su mayoría naturales del populoso sector, se empeñaron en levantar el templo, entre ellos Juan Pereira, Gregorio Borges, Carlos López, Vicente Martínez y Alfredo Romero, entre muchos vecinos del sector El Oasis y zonas aledañas. Gente de Dios, afanosos en preservar el sitio para la devoción al Hijo de Dios, a la oración en familia y vecindad en sana paz.

La Capilla, de construcción rudimentaria con piso de cemento, tenía una única nave larga y ancha donde habían colocado unos pocos bancos de madera, una mesa y dos sillones. Al lado derecho construyeron un cuarto pequeño que sirvió de campanario. Carecía de servicio de electricidad y agua corriente.

Para conocer los aspectos resaltantes de ese espacio para la oración y el reencuentro con la palabra de Dios, abordamos a doña Virginia Capdevielle, sempiterna celadora de la Capilla El Cristo, quien aseguró que en la casa de Juan Pereira guardaban el Cristo todo el año, sacándolo solo para la procesión del Jueves Santo. De allí lo llevaban a la capilla que lograron construir en bienhechuría donada por la familia Martínez Cafasso, y posteriormente el terreno fue donado por solicitud hecha ante el Concejo Municipal presidido por el Dr. Antonio Torres y Gregorio Borges, presidente de la “Sociedad de Cristo Crucificado”, fundada el 5 de marzo de 1939 e integrada por 62 socios (años 1962 y 1963). 

Doña Virginia Capdevielle, la infatigable celadora de la Capilla El Cristo. (Foto: Magaly Martinez)
Doña Virginia Capdevielle, la infatigable celadora de la Capilla El Cristo. (Foto: Magaly Martinez)

Virginia, la celadora de la Capilla El Cristo

Durante la visita pastoral de Monseñor Críspulo Benítez, Obispo de Lara y Yaracuy, el 20 de mayo de 1943, recomendó la disposición, empeño y cuidado en llevar los libros de actas de la Capilla. Consta en dichas actas la donación de las campanas en el año 1955, elaboradas en el astillero de Puerto Cabello y donadas por el Gobierno Nacional. Asimismo, la donación de la imagen de la Virgen de Fátima (25-09-58), por solicitud de Alfredo Romero, Secretario de la Directiva de la Sociedad, al entonces Ministro de Justicia, Andrés Aguilar.

La Capilla fue cerrada en la década de los 80, y sólo se abría los Jueves Santos para realizar la procesión del Santo Cristo. Esa situación dejó el lugar prácticamente abandonado, por lo que Monseñor Vicente Piñero Vergara, Párroco de la Catedral de San Felipe, convocó una reunión con la comunidad del sector El Oasis en el Barrio Cantarrana, y en esa ocasión designaron a la señora Virginia Capdevielle celadora de la Capilla El Cristo, para el cuidado y mantenimiento del templo (1987). Posteriormente fue nombrado como su colaborador inmediato el vecino Betulio Olmos, quien estuvo en la capilla hasta principios del año 1990.

Doña Virginia, al asumir la responsabilidad, empezó a solicitar colaboraciones e incluso efectuó varias rifas para obtener los recursos necesarios que les permitirían adquirir un mesón de madera que luego sería usado como altar, el mismo que se ha mantenido a través del tiempo.

El concejal Gabriel Gutierrez, de la Comisión de Cultura, junto al Párroco José Gregorio Carreño, Virginia Capdevielle, Neyra Herrera y Raúl Freytez. (Foto: Magaly Martinez)
El concejal Gabriel Gutierrez, de la Comisión de Cultura, junto al Párroco José Gregorio Carreño, Virginia Capdevielle, Neyra Herrera y Raúl Freytez. (Foto: Magaly Martinez)

Restauran la imagen del Cristo

El señor Betulio donó a la Capilla un busto del Cristo de Limpias, al que le colocaron andamio y luego le construyeron un carrito para llevarlo en romería todas las noches a un lugar diferente de la comunidad, donde se rezaba el Santo Rosario en familia con la participación de los niños que les acompañaban agrupados en una congregación denominada “Soldados de Cristo”.

En varias oportunidades, desde mayo del año de 1988, se realizaban grandes festividades religiosas al comenzar y al terminar la Romería del Cristo de Limpias, después de varios meses de recorrido por toda la comunidad. Se sabe que la tradición inició en la provincia Española de Cantabria, en la Villa de Limpias, célebre por el Santuario del Santísimo Cristo de la Agonía, y con el correr de los años trascendió a otras partes del mundo hasta hacerse notable en San Felipe.

En 1987 se solicitó el apoyo al Ministerio de Desarrollo Urbano (MINDUR), para que reconstruyeran el sitio y construir el altar, y en la parte posterior un cuarto para desahogo y una sala de baño. Luego solicitaron respaldo a la Arquitecta Yudith Abolio, para entonces directora de proyectos de la Gobernación del estado, quien hizo construir el ala izquierda de la capilla con el campanario, pero el presupuesto no alcanzó para terminar el piso. La nueva construcción se bendijo en febrero de 1988 con actividades religiosas.

Con las limosnas y colaboraciones de la feligresía se adquirieron 54 sillas de metal y un sillón de madera para el sacerdote, y por intermediaciones de Monseñor Piñero se compraron en Colombia un Cáliz, patena y un Misal Romano.

Para entonces se restauraron los Retablos del Viacrucis y El Cristo en el museo Carmelo Fernández, por colaboración solicitada al museólogo Rafael Principal Torres, para lo cual se le suministró el material solicitado, sin cobrar nada por la mano de obra, y casi inmediatamente, doña Virginia solicitó la reparación de la Capilla El Cristo y logró con la Dirección de Equipamiento Físico a cargo del Dr. Héctor Alcalá Alejos, la construcción del ala derecha y remoción del techo, para cambiarlo por uno nuevo. Nuevamente se agotó el presupuesto y apenas se terminó con la pintura del templo y el piso quedó nuevamente en veremos. En la actualidad solo el piso de la nave central es de granito y las alas del templo son de cemento.

El desperfecto del techo es notorio al igual que en el interior de la Capilla El Cristo. (Foto: Magaly Martinez)
El desperfecto del techo es notorio al igual que en el interior de la Capilla El Cristo. (Foto: Magaly Martinez)

El deterioro del templo

Desde siempre doña Virginia asumió con amor y misticismo la misión que le fuera encomendada, e hizo de su oficio un apostolado con el respaldo de dos de sus nietos y el apoyo de algunos vecinos del sector, para agrupar a varios escolares y ofrecerles conocimientos de catecismo a quienes prepararon para hacer la Primera Comunión, que llegaron a realizarse en el templo a través de hermosas ceremonias, bajo el manto de la fe cristiana.

La paciencia y el amor definieron nuevas realizaciones con la creación del coro de voces infantiles para amenizar las misas y otros eventos de diversa naturaleza religiosa, que lamentablemente no se pudo continuar pues muchos de estos niños salieron a estudiar fuera del estado, aunque algunos llegaban durante el mes de diciembre para acompañar las misas de aguinaldo que empezaron a celebrarse en el año 1988 con el apoyo de Monseñor Vicente Piñero, que durante su ejercicio sacerdotal celebró misas diarias, Semana Santa y la Navidad en La Capilla El Cristo hasta el 14 de septiembre de 1994. A partir de allí se encargó el Padre Gaudencio Andrés Noriega, para celebrar misa solo los domingos.

A principios del año 1997 fue designado Monseñor Pablo González, Rector de la Capilla El Cristo, quien le imprimiría mucho empeño a la realización de diversas actividades, tal como el Vía Crucis y el Santo Rosario, y durante la Semana Santa se efectuó una gran procesión de Palmas el Domingo de Ramos desde la Gruta de la Milagrosa entre la 2da. y 3era. Avenida y calle 2 hasta la Capilla al principio de la Avenida Libertador, acompañados por el fervor de las comunidades de Cantarrana, El Oasis, Zumuco y Andrés Eloy Blanco.

En el transcurso de la semana, por vez primera, hubo la exposición del Santísimo el Jueves y Viernes Santo con turnos de adoración, lo que motivó mucho a la feligresía a la preparación de misas diarias y catecismo por lo cual celebraron dos grupos de escolares para la Primera Comunión, con un aumento de fieles en las misas de los domingos, hasta que el deterioro del templo impidió la realización de actos litúrgicos. 

La Dra. Neyra Herrera, consultora legal del Concejo Municipal, durante el inventario de imágenes de la Capilla El Cristo. (Foto: Magaly Martinez)
La Dra. Neyra Herrera, consultora legal del Concejo Municipal, durante el inventario de imágenes de la Capilla El Cristo. (Foto: Magaly Martinez)

Inspeccionan la Capilla El Cristo

Desde antes del año de 1998 ya el techo de la capilla El Cristo estaba deteriorado, y aunque el Dr. Alfonso Bortone buscó la manera de buscar apoyo para ser restaurado, nada se logró, ni tampoco fueron efectivas las diligencias realizadas por el Obispo de la Diócesis, Nelson Martínez, por lo que en la actualidad la Capilla El Cristo muestra deplorables condiciones en su infraestructura, a pesar de que doña Virginia envió correspondencias en solicitud de ayuda a la Alcaldía en 2012, aunque solo fuese el apoyo para la reparación de la luz y la construcción de una cerca que se necesitaba, esto no se hizo efectivo, “la ayuda jamás llegó al lugar donde tumbaron una pared cuando construían el Parque Infantil, quedando la Capilla totalmente desprotegida y a merced de los ladrones que en muchas oportunidades han incursionado por allí. La Capilla está sin luz, porque las lámparas fluorescentes están vencidas y el techo se está cayendo a pedazos”, señaló Virginia Capdevielle.

Doña Virginia, en la actualidad con serios quebrantos de salud, no había logrado ser atendida, hasta el momento en que recibió la visita de los funcionarios de la Oficina del Cronista Oficial de San Felipe, Raúl Freytez y Magaly Martínez, que a su vez contactaron al edil Gabriel Gutiérrez, presidente de la Comisión de educación, deporte, recreación, juventud, patrimonio cultural, arquitectónico y natural del Concejo Municipal sanfelipeño, en inspección realizada el jueves 27 de febrero de 2014, ante la presencia del Padre José Gregorio Carreño, Párroco de la Catedral de San Felipe, así como del Coordinador del Instituto de Patrimonio Cultural (IPC) Yaracuy, de la abogada Neyra Herrera, consultora Legal del ente legislativo municipal, con la intención de constatar los daños estructurales de la Capilla El Cristo, al tiempo de elaborar un informe para conseguir los recursos que permitan su reparación integral y trasladar el Cristo, así como las imágenes y demás mobiliarios a la Catedral de San Felipe, donde se encuentran en la actualidad hasta que se realicen las reparaciones pertinentes al viejo templo con más de 85 años de fundado, ya con el proyecto realizado por la Alcaldía de San Felipe, en la espera de los recursos por parte del Consejo Federal de Gobierno.

Carlos Holder, del Instituto de Patrimonio Cultural de Yaracuy (IPC), supervisó el estado de las imágenes y su posterior traslado a la Catedral.
Carlos Holder, del Instituto de Patrimonio Cultural de Yaracuy (IPC), supervisó el estado de las imágenes y su posterior traslado a la Catedral.

Rescate de imágenes y mobiliario

Una vez realizada la inspección en la Capilla El Cristo, bien patrimonial cultural del municipio San Felipe, se pudo constatar el estado de deterioro en que se encuentra, por lo que es imperioso el rescate y restauración de esta importante construcción con el objetivo de darle cumplimiento al mandato establecido en el artículo 99 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela que establece el deber del Estado de garantizar la protección y preservación, enriquecimiento, conservación y restauración del Patrimonio Cultural, lo que motivó a emprender diversas acciones, entre las que se destacan las siguientes: 1.- Solicitar a la plenaria del Concejo Municipal de San Felipe, la declaratoria de utilidad pública de la Capilla El Cristo de conformidad con el inciso B del artículo 3 de la Ordenanza sobre rescate, conservación, restauración, rehabilitación y protección del Patrimonio histórico, cultural y arquitectónico del municipio San Felipe. 2.- Solicitar la colaboración de la Dirección de Servicios Públicos para el traslado de las imágenes y el mobiliario de la Capilla El Cristo hasta la Catedral de San Felipe para el resguardo y custodia de las mismas hasta que se realice la restauración total de la capilla y 3.- Elaborar un informe detallado sobre la situación actual de la Capilla El Cristo con el correspondiente registro fotográfico, a fin de remitirlo a la Alcaldía de San Felipe, a fin de que sirva para la elaboración del proyecto de restauración y rehabilitación del templo. Por ahora, el mobiliario y las imágenes se encuentran en la Catedral de San Felipe, en mejores condiciones de guarda y custodia, gracias al Obispo Nelson Martínez Rust y al padre José Gregorio Carreño, Párroco del santuario mayor.

La puerta principal de la Capilla El Cristo está cerrada. Pareciera que el octogenario templo no tiene dolientes, pero no es así. Y aunque los feligreses y doña Virginia ya no asisten al lugar por temor a que el techo les caiga encima, creemos en la buena voluntad de las autoridades para que levanten de sus cenizas el venerable oratorio que resguarda al Cristo centenario, como invitación a la unión en sana paz, a la meditación y al amor a Dios Todopoderoso. Ojalá que así sea.