LA BANDERA DE SAN FELIPE ENALTECE NUESTRO GENTILICIO

Desde el 1ero de mayo de 1731, cuando se determinó llamar al “Cerrito de Cocorote” como ciudad de San Felipe “El Fuerte”, al 6 de noviembre de 2014, habían pasado 283 años sin que San Felipe enarbolara su propia bandera…

Raúl Freytez / Fotos: Magaly Martínez, Rodolfo Cárdenas, Amir Vásquez y Danny Márquez

La Bandera de San Felipe y su autora Mayerling Cañizalez. (Foto: Rodolfo Cárdenas)
La Bandera de San Felipe y su autora Mayerling Cañizalez. (Foto: Rodolfo Cárdenas)

Todos tenemos sueños que atesoramos desde nuestra niñez. Algunos difíciles de cumplir por la imposibilidad de tratar de enlazar un unicornio y cabalgar bajo las nubes cobijados con el manto azul del cielo. Y desde allá, con la brisa acariciando nuestro rostro, echar un vistazo al suelo que nos vio nacer.

Pero hay otros sueños que sí son realizables, esos que anidamos en nuestros corazones en los años de la infancia, tal como el caso de Mayerling Milagros Cañizalez Salcedo, que aunque se crió en la tranquila población de Cocorote, nació en el Hospital de San Felipe Plácido Daniel Rodríguez Rivero, y luego en su etapa de adolescente vivió en el barrio Cantarrana, muy cerca del Parque Histórico Arqueológico San Felipe “El Fuerte”.

Desde entonces ella conoció esos vestigios históricos y supo de los avatares de sus pobladores por hacerse de una aldea propia, así como de los tormentos que tuvieron que padecer y la constancia manifiesta de los fundadores que vieran rotas sus esperanzas por la acometida feroz del terremoto del 26 de marzo de 1812, dejando el lugar consagrado al recuerdo eterno en las ruinas venerables de nuestra identidad.

Durante muchos años, cuando caminaba por la avenida 19 de abril (2da Avenida), sabía que parte de sus sueños algún día se harían realidad; imaginaba los colores de la bandera de su pueblo natal, pero aunque solo eran sueños, ya había pactado consigo misma el orgullo de valorar el recuerdo de los primeros pobladores de San Felipe “El Fuerte”, para honrar nuestro gentilicio. Siempre presintió que formaría parte de la memoria colectiva de su pueblo y así rendir honores a quienes forjaron nuestro origen, y no en una fecha en especial, sino los 365 días del año, a través de los colores de la insignia de identidad de los sanfelipeños.

El presbítero Guillermo González bendice el blasón del municipio San Felipe. (Foto: Rodolfo Cárdenas)
El presbítero Guillermo González bendice el blasón del municipio San Felipe. (Foto: Rodolfo Cárdenas)

San Felipe y su Bandera 283 años después

Uno de los primeros proyectos de la Oficina del Cronista de San Felipe fue llamar a concurso para que el municipio sanfelipeño tuviera su blasón de identidad, y desde el mes de febrero del año 2013, se inició una campaña para darle su propia bandera al municipio. Fue de este modo como Magaly Martínez, Marilyn Sáez, William Ojeda y quien suscribe, dialogamos con los concejales Pedro Oropeza y Miguel Ponente, quienes de inmediato apoyaron la idea, no sin antes afirmar que se ameritaba la aprobación del Alcalde.

Lo cierto es que no hubo consenso hasta que se produjo el cambio de autoridades en la Alcaldía de San Felipe, y fue durante el acto de entrega de la memoria y cuenta del Alcalde Álex Sánchez, en el Teatro Yurubí, cuando solicité el apoyo para redactar las bases con la finalidad de normar, planificar, organizar y evaluar el Concurso de composición de la Bandera del municipio San Felipe, acción que aprobó de inmediato el gerente municipal sanfelipeño.

Fue así como nos dimos a la tarea de redactar las bases para la escogencia de la Bandera de San Felipe, en vista de que desde el 1ero de mayo de 1731, cuando se determinó designar al “Cerrito de Cocorote” como ciudad de San Felipe “El Fuerte”, al 6 de noviembre de 2014, habían pasado 283 años sin que San Felipe enarbolara su propio blasón de identidad; un emblema de unión acorde con su maravillosa tradición plena de valores, de paisanidad que la diferencian de otras localidades del estado Yaracuy; símbolo de la resistencia de una comunidad forjada al valor de la perseverancia para otorgarnos nuestra condición de pueblo libre y soberano.

Las autoridades municipales, junto a la autora, muestran la Bandera de San Felipe. (Foto: Magaly Martínez)
Las autoridades municipales, junto a la autora, muestran la Bandera de San Felipe. (Foto: Magaly Martínez)

Sentimiento de identidad

Luego de redactadas y aprobadas las bases para la escogencia de la Bandera del municipio San Felipe, se conformó una comisión integrada por Yuletxi Rodríguez, Directora de Cultura de la Alcaldía de San Felipe, junto a los ediles del Concejo Municipal y el Cronista Oficial con el fin de llamar a concurso que inició el viernes 7 de marzo para el desarrollo de las ideas y la recepción de las propuestas hasta el 4 de abril de 2014. Posteriormente se escogió al jurado calificador conformado por: Flor Alvarado, docente de la carrera de Diseño Integral de la Universidad Nacional Experimental del Yaracuy (UNEY); el cronista William Ojeda García, investigador de la Oficina del Cronista de San Felipe; Adriana Cardozo, directora del Centro de Historia del estado Yaracuy; Sergio Rivero, director de la Escuela de Artes Plásticas Carmelo Fernández y Luis Gallardo, coordinador de patrimonio, educación, turismo e historia local del Instituto de Cultura del estado Yaracuy (ICEY).

Verificados los trámites de rigor, se reunieron los integrantes del jurado calificador en el salón “General Ezequiel Zamora” de la Alcaldía sanfelipeña para deliberar y elegir la Bandera del municipio San Felipe, ante la presencia de la Dra. Neyra Herrera, consultora legal de la Cámara Municipal. Luego se produjo una nueva rueda de prensa, presidida por el Alcalde Álex Sánchez, junto a los concejales, la presidenta del jurado calificador, Adriana Cardozo, y el Cronista de San Felipe, para dar a conocer la Bandera ganadora del municipio San Felipe, resultando vencedora la propuesta de la Lcda. Mayerling Cañizalez, docente de la UNEY.

Cumplido a cabalidad el Artículo N° 1, contenido en el Capítulo I, de los objetivos para la escogencia de la Bandera de San Felipe, el 6 de noviembre de 2014 se izó por primera vez el blasón de identidad de los sanfelipeños para “Estimular el sentimiento de identidad y pertenencia, creatividad y expresión artística como símbolo de unidad, expresión de soberanía y emblema de consonancia territorial, al tiempo de revalorar las diversas manifestaciones propias de la región que ondeará -junto a la Bandera de Venezuela y del estado Yaracuy- atendiendo las exigencias protocolares en todas y cada una de las actividades oficiales a realizarse, con orgullo, respeto y dignidad”.

El Alcalde Álex Sánchez y Mayerling Cañizalez, entregan la Bandera de San Felipe al Prof. Juan Manuel Torrealba, Secretario General de Gobierno de Yaracuy. (Foto: Amir Vásquez)
El Alcalde Álex Sánchez y Mayerling Cañizalez, entregan la Bandera de San Felipe al Prof. Juan Manuel Torrealba, Secretario General de Gobierno de Yaracuy. (Foto: Amir Vásquez)

Mayerling fue una artista precoz

Desde preescolar me encantaba dibujar, de hecho una muy buena amiga mía -que nos criamos durante la infancia- siempre me preguntaba que cómo podía hacer ella para dibujar como lo hacía yo con esa pasión en mis trazos y colores, y mi respuesta siempre fue que sólo tenía que atreverse a volcar su deseo en el papel. También algunos profesores de la institución educativa aprovecharon sus habilidades artísticas:Mayerling, dibujas muy lindo. Por favor hazme esta lámina para colocarla en la cartelera de la semana”.

Es apenas una anécdota de su paso por el colegio San Juan Bautista, en Cocorote, donde obtuvo su formación primaria, que luego de clases salía presurosa a recibir el afecto de sus padres y abuelos, entre las calles Primero de octubre y Francisco de Miranda, una cuadra antes de la avenida Bolívar en pleno centro del poblado, para disfrutar de una niñez espectacular corriendo con los pies descalzos por el patio de mi abuela María Salcedo, rodeada de gallinas y pavos”.

Por el torrente sanguíneo de Mayerling fluye la sangre de Boconó, por parte de su padre Jair José Cañizalez Ruiz, originario de Trujillo, y de Yaracuy, a través de su madre, Gaviria Salcedo Guédez, ambos residenciados en la población de Cocorote, al igual que sus abuelos María y Maximino Salcedo.

Cuando estaba en 6to grado participó en un concurso de dibujos sobre la imagen del Libertador Simón Bolívar, en el que “no obtuve el primer lugar, pero sí gané el segundo, y desde entonces supe que mi pasión estaba centrada en el arte, la pintura y el dibujo, aunque siempre me apasionó la lectura”, hasta el 3er año que egresó del colegio San Juan Bautista para estudiar en la Escuela Técnica Rómulo Gallegos, en San Felipe, lo que resultó un cambio radical en su vida al provenir de una escuela de fachada rural, muy pequeñita, en comparación con los amplios salones del nuevo centro estudiantil sanfelipeño.

Ya graduada de bachiller, por méritos académicos obtuvo una beca para continuar estudios profesionales en la Universidad de Carabobo (UC), o en la Universidad Central de Venezuela (UCV), en la carrera relacionada al diseño gráfico o medios audiovisuales, y a la Academia Militar de Venezuela, y aunque logró el cupo para la UC y la UCV, decidió presentar la prueba para ingresar a la Universidad Nacional Experimental del Yaracuy (UNEY), y estudiar la carrera de Diseño Integral, en vista de que ya había explorado en la Rómulo Gallegos los aspectos gráficos con la elaboración de vallas publicitarias, pendones y diseños de empaque, y esas enseñanzas les fueron de suma utilidad pues en la UNEY reafirmó su condición de artista del diseño gráfico e hizo sus pasantías en el Museo Bellas Artes, en Caracas, con la tutoría del diseñador Carlos Rodríguez quien la ayudó a reforzar sus conocimientos, al punto de graduarse Magna Cum Laude en el año 2012, ocupando el puesto Nº 1 de 61 egresados en la III Promoción de Licenciados en Diseño Integral.

El 6 de noviembre de 2014 se izó por vez primera la Bandera del municipio San Felipe. (Foto: Danny Márquez)
El 6 de noviembre de 2014 se izó por vez primera la Bandera del municipio San Felipe. (Foto: Danny Márquez)

Algunos meses de haberse graduado dio clases en el Instituto Universitario “Antonio José de Sucre”, en el área de semiótica e informática, pero siempre había sostenido la idea de hacer carrera militar, y pensó que como ya era profesional universitaria, tendría la oportunidad de asimilarse, pero un día antes de presentar el examen de admisión la llamó Morelba González, coordinadora del Programa Nacional de Formación de Diseño Integral Comunitario de la UNEY y le preguntó si estaba interesada en trabajar en la Universidad. “Ese día fue vital para mi futuro, pues aunque tenía ofertas de trabajo y la posibilidad cierta de asimilarme a las Fuerzas Armadas, no dudé en pensar en mi tierra, y trabajar en la casa que me nutrió de conocimientos me hizo pensar en el honor de seguir creciendo en la UNEY, continuar en mi pueblo y tener la oportunidad de enseñar a otros jóvenes que como yo creyeron en la Universidad del Yaracuy, y aquí estoy orgullosa de mi casa de estudios, de mis alumnos y de la oportunidad que me dio Dios para servirle a mi querido Yaracuy”.

Se cumple un sueño

Apenas supo del llamado a concurso para escoger la Bandera de San Felipe, empezó a darle forma a sus ideas, a cumplir el sueño que tuvo de niña y adolescente, primero en la investigación, a recorrer los espacios, mirar, estudiar y analizar qué tipo de ícono es inseparable del imaginario colectivo, “y qué mayor referencia que la fachada del Parque Histórico Arqueológico San Felipe “El Fuerte”, y de inmediatocomenzó a hacer un inventario de palabras que la ayudara a construir varias ideas a manera de grafismos y a partir de allí escribió la siguiente simbología:

Código semántico

La Bandera es un referente especial en la vida de la gente y de la comunidad. Es una pasión, una fuerza generadora de sueños, de certezas y de interacción social. Nos conecta con la historia, el territorio, los recuerdos, con la esencia del hombre y de la cultura. Evoca un símbolo de identidad que permite alentar el espíritu de sus habitantes en lo moral, en lo cultural, en lo colectivo y en lo social, desde lo más sublime hasta lo más impetuoso de un pueblo.

Escudete

Rinde tributo al honor y orgullo de la antigua ciudad de San Felipe. Patrimonio de riqueza histórica y natural que consagra la memoria de sus orígenes. Con el tiempo la fachada del Parque Histórico Arqueológico San Felipe “El Fuerte” y la reliquia de una bocallave de cerradura se han convertido en íconos inseparables de la identidad de la ciudad y sus habitantes, por lo que a partir de ambas se construye el imaginario social de los sanfelipeños.

Código icónico

El símbolo es un escudete con forma de bocallave de cerradura. A manera de síntesis gráfica está conformada por dos íconos emblemáticos. La primera, inicia desde la parte superior hasta la mitad del símbolo, donde se destaca la fachada del Parque. La segunda, continúa desde la mitad hasta la parte inferior, mostrando las alas, patas y cola del águila bicéfala. Símbolo representado en una bocallave de cerradura perteneciente a una de las casas destruidas por el terremoto ocurrido en el año 1812.

Código cromático

Blanco: Es el color de la fachada del Parque Histórico Arqueológico San Felipe “El Fuerte”. Representa el espíritu de los caídos durante el terremoto y la pureza de una luz que dio esperanza para la construcción de la nueva ciudad.

Franjas

Código icónico

La bandera está compuesta por dos franjas horizontales. Una superior y otra inferior, atravesadas por una franja en diagonal ascendente, dos líneas paralelas que la acompañan y un escudete en la parte superior izquierda.

Código cromático

Dorado: Representa las riquezas de exuberantes bellezas naturales, como las forestales, de flora, fauna, el ancestral Río Yurubí y la impronta del acervo cultural lleno de sabiduría y signado de conocimientos populares.

Naranja: Simboliza el espíritu distintivo de los sanfelipeños, que los definen como entusiastas, cordiales, alegres y cálidos. Esta franja se despliega desde el lateral inferior izquierdo hasta el lateral superior derecho en ascendencia y sugiere el dinamismo, la energía de un pueblo que forja día a día un mejor municipio.

Blanco: Estas dos líneas paralelas resguardan la franja naranja como símbolo de protección y bondad.

Azul: Representa el cielo, el agua, se refleja en el agua de los ríos Yurubí y Yaracuy, en la fe de un pueblo forjado al calor de la perseverancia, que cubre como manto protector a este suelo bendito y su gente.

A partir del 6 de noviembre de 2014, San Felipe celebrará con orgullo el Día de la Bandera, enarbolada en los grandes eventos junto al Pabellón Nacional y el estandarte de Yaracuy, como símbolos distintivos de igualdad, unión, orgullo, soberanía y distinción.

Bandera del municipio San Felipe. (Arte: Blas Castillo)
Bandera del municipio San Felipe. (Arte: Blas Castillo)