“Grupo Escolar República de Nicaragua”, símbolo de identidad

Y cada día, desde muy temprano, la pasión surgía a borbotones del alma de los escolares en las aulas de clases, una escuela mixta donde los maestros descorrían el velo de la ignorancia para inculcarles caudales de conocimientos bajo el espíritu de los valores de identidad nacional y regional, responsabilidad, paz y libertad con alto sentido de conciencia ciudadana…

Raúl Freytez / Fotos: Magaly Martínez / Rafrequi / Archivo William Ojeda

El Grupo Escolar República de Nicaragua, es una obra arquitectónica de arraigo patrimonial e histórico. (Foto: Rafrequi)
El Grupo Escolar República de Nicaragua, es una obra arquitectónica de arraigo patrimonial e histórico. (Foto: Rafrequi)

La educación siempre ha sido el primer eslabón para el fortalecimiento de una sociedad floreciente hacia la perfección, la paz, independencia y justicia social. Por tal razón los gobiernos autócratas jamás le han otorgado importancia al hecho educativo siendo este un punto de vital transcendencia para el desarrollo de las poblaciones, pues el pensamiento de los tiranos se centra en el hecho de que mientras menos educado se encuentre el pueblo, serán más dependientes del gobierno, y por lo tanto más manipulable. De ahí que el país haya afrontado una grave crisis en el ámbito educativo durante el gobierno dictatorial del general Juan Vicente Gómez, a tal punto que hizo cerrar la Universidad Central desde 1912 hasta 1925.

Tras la desaparición física de Gómez, el 17 de diciembre de 1935, se inició un proceso de transformación en los espacios de orden político, social, cultural, económico y, sobre todo, educativo. Aquí se dio la promoción de un proceso de evolución, lenta pero segura, por parte del General en jefe Eleazar López Contreras, descartando para siempre el lema del gobierno opresor: “Unión, Paz y Trabajo”, que el pueblo había descifrado como: “Unión en las cárceles, paz en los cementerios y trabajo en las carreteras.

Luego de un proceso de reacomodo institucional para iniciar la transición hacia la democracia, López fue designado a puerta cerrada por el Gabinete gubernamental para encargarse del Poder Ejecutivo que asumiría el 1ero de enero de 1936, y luego fue nombrado por el Congreso Nacional en los comicios presidenciales (1936-1943), que posteriormente él mismo solicitaría la modificación de la constitución para que el mandato fuese de 5 años, por lo que gobernó hasta el año de 1941.

Una vez cumplido el mandato constitucional, se producen nuevas elecciones y se presentan los nombres de Rómulo Gallegos e Isaías Medina Angarita, un acreditado escritor y un militar en la búsqueda de la silla presidencial, recayendo esta responsabilidad en el General Medina Angarita, quien asumió el cargo el 5 de mayo de 1941.

Surgen los Grupos Escolares

Las reformas de toda naturaleza no se hicieron esperar y el nuevo mandatario emprendió su gestión apuntando hacia el sector educativo, por la necesidad imperiosa que existía de alfabetizar al pueblo, y de inmediato surgió la feliz idea de construir escuelas; grandes centros educativos tipo fortaleza, diseñados con características arquitectónicas de arte colonial contemporáneo de gran hermosura, dotados de aulas amplias bien ventiladas y excelente iluminación, con pupitres, pizarrón y sus accesorios, además de escritorio para el maestro; una construcción edificada para ser eterna, de gruesas paredes de ladrillos, techo alto de madera coronada de tejas, piso de cemento, una regia instalación con servicio de agua, sanitarios para hembras y varones, oficinas, sala de biblioteca, amplios corredores, además con un lugar especial para compartir las horas del recreo, y un auditorio de significativa amplitud nunca antes conocido en otra institución educativa de la época.

El escritor y musicólogo sanfelipeño Hugo Álvarez Pifano, dijo al respecto: “El único auditorio que existía en San Felipe era aquel del “Grupo Escolar República de Nicaragua”. Al final del año escolar cada maestra organizaba con sus alumnos una presentación de talento vivo, para integrar un acto cultural muy apreciado en la sociedad sanfelipeña. Cantaban los coros, se hacían bailes típicos, conjuntos orquestales ejecutaban hermosos valses yaracuyanos, tenían lugar pequeños sketch de teatro y sobre todo, eran muy admirados los “cuadros vivos” hermosas escenas de los héroes de la independencia captadas en un instante”.

Estos centros educativos, muy vistosos desde el punto de vista arquitectónico, fueron construidos bajo la dirección del Ministro de Educación Luis Padrino; un total de 27 fortalezas ubicadas en las entidades de la República de Venezuela, a las cuales se les asignó el nombre de países americanos, y de este modo nacen los Grupos Escolares “República de Ecuador”, el “República de Bolivia” y la denominada Escuela Normal Miguel Antonio Caro (en Caracas); el “República del Brasil” (en San Juan de los Morros); el “República de México” (en Maracay); el “Estados Unidos de América” (en Calabozo); el “República de Paraguay” (en Los Teques); el “República de Panamá” (en La Guaira); el “República de Uruguay” (en Maturín); el “República de Perú” (en Valencia); el “República de Argentina” (en Cumaná); el “República de El Salvador” (en Maiquetía); el “República de Guatemala” (en Apure); el “República de Costa Rica” (en Lara) y el Grupo Escolar “República de Nicaragua” (en San Felipe). Posteriormente, con el mismo diseño del arquitecto Luis Malaussena, se construyeron los grupos escolares “Estado Carabobo”, (en Trujillo); el “Estado Zulia”, (en Porlamar); y el “Estado Mérida”, (en Ciudad Bolívar), entre otros.

El profesor Eloy Euclides Ojeda Parra fue el 3er Director del Grupo Escolar "República de Nicaragua".
El profesor Eloy Euclides Ojeda Parra fue el 3er Director del Grupo Escolar "República de Nicaragua".

Semilleros del ejemplo

Esta prestigiosa institución docente se fundó el 16 de noviembre de 1946, durante la gobernación de Héctor Blanco Fombona, en el barrio Zumuco, pleno centro de la capital sanfelipeña, a un lateral de la Iglesia Matriz en la calle 10, actualmente Avenida Caracas. Desde entonces forma parte de la antesala hacia la comprensión del área histórica de la ciudad de San Felipe con las edificaciones de rango patrimonial como son la Catedral, la Plaza Bolívar, el Palacio de Gobierno del estado Yaracuy, el Grupo Escolar República de Nicaragua, así como las sedes del Consejo Legislativo regional (CLEY), y el Instituto Autónomo de Infraestructura (IAI).

El Grupo Escolar “República de Nicaragua” ha sido reconocido como un semillero del ejemplo, por la calidad educativa representada en maestros normalistas de una sólida base académica y moral intachable, quienes tuvieron la gran responsabilidad de ser los formadores de cientos de generaciones de estudiantes, en la actualidad muchos de ellos profesionales en las distintas áreas del saber, grabada en la mente de cada quien ese sabor a identidad y orgullo de haber sido forjados con la misma fortaleza de su regia y emblemática arquitectura.

Esa hermosa edificación fue designada patrimonio cultural nacional por parte del Instituto de Patrimonio Cultural (IPC) en el lapso 2003-2005, como testimonio de heredad y símbolo del saber por más de seis décadas, con 69 años de labor ininterrumpida en la entidad, siempre al calor de la constancia y a la formación integral en base a los sanos principios de convivencia armoniosa y paz con la comunidad.

Por esos amplios y largos pasillos transitaron miles de estudiantes con el morral repleto de orgullo, al formar parte de esa mansión del saber de tanto prestigio por el espíritu laboral y profesional de los docentes allí destacados, entre quienes se recuerda al maestro Francisco García Salas, primer director de la institución, así como a Reinaldo Sandoval, Euclides Ojeda Parra, Ángel Domingo Cabello Blanco, Juana Francisca “Panchita” de Herrera y Gilda de Gravina, entre otros rectores de esa acreditada casa de estudios.

Alumnos en el campo de deportes del Grupo Escolar "República de Nicaragua" (1960). En la actualidad está el Edif. Rental (Fundesfel)
Alumnos en el campo de deportes del Grupo Escolar "República de Nicaragua" (1960). En la actualidad está el Edif. Rental (Fundesfel)

Campo de deportes

Y cada día, desde muy temprano, la pasión surgía a borbotones del alma de los escolares en las aulas de clases, una escuela mixta donde los maestros descorrían el velo de la ignorancia para inculcarles caudales de conocimientos bajo el espíritu de los valores de identidad nacional y regional, responsabilidad, paz y libertad con alto sentido de conciencia ciudadana, integrada a las materias relacionadas a las matemáticas, historia, ciencias naturales, artística, moral y cívica, lengua y castellano, así como educación física para lo cual se contaba con un amplio espacio para la práctica deportiva en el “campo de deportes” que en la actualidad ocupa la sede de la Fundación para el Desarrollo de San Felipe (Fundesfel), también conocido como el edificio Rental, en la calle 11 entre las avenidas 7 y 8 de San Felipe. 

El plantel de educadores era mayor que en la Escuela Padre Delgado, ya que el Grupo (como se le decía entonces en 1953), era mucho más grande y tenía más salones de clases. Allí nos recibieron: Gilda Kreubel, quien estaba acabadita de graduar, chamita, pues; Margarita Gravina, Emma Álvarez de Sira, Lucrecia Guevara, Delia de Ojeda, y las hermanas Dilia y Mercedes Mendoza, (…). Igualmente, Jacobo Galeno, Chico Lucambio, Pedro Montes Asilda, entre otros maestros.”, según apuntes del escritor e investigador Horacio Elorza, en su libro: “Aquellas bánchinas nuestras”, (2012).

Ahí, en ese espacio para el conocimiento y la cultura, al sonido del timbre llamando a recreo, cientos de voces infantiles surgían ruidosas de las aulas para disfrutar esos minutos de sana distracción. Algunos jugaban metras y trompos, otros el avión, competencias de yo-yo, de perinola, salta cuerdas, la candelita o “por allá fumea”, también la gallina ciega y alé limón, socializando en alegre camaradería.

Maestro Martín Rodríguez Roa, autor del Himno del Grupo Escolar "República de Nicaragua".
Maestro Martín Rodríguez Roa, autor del Himno del Grupo Escolar "República de Nicaragua".

Baluarte de la enseñanza

Y mientras otros disfrutaban de la merienda en el recreo, bajo la sombra de los apamates, surgió un hermoso poema de amor por esa institución educativa. Fue el 10 de julio de 1961 cuando el maestro Martín Rodríguez Roa compuso el Himno del “Grupo Escolar República de Nicaragua”; letra y música salida del alma misma de la escuela que tenía vida propia en el encanto de sus imponentes formas, en el candor de cada voz escolar, en el auditorio donde la cultura se esparcía a raudales; en las aulas que bullían de nuevos saberes, en las carteleras armonizadas de matices vivos, decoradas por maestros y escolares adueñados de los colores para conmemorar el día del árbol, el de las madres o el ambiente. Este poema armonioso, al cumplir 54 años de su creación fue designado por la plenaria del Concejo Municipal de San Felipe, PATRIMONIO ARTÍSTICO, MUSICAL Y CULTURAL DEL MUNICIPIO SAN FELIPE, letra y música salida del alma misma de la escuela que desde siempre ha tenido vida propia, al ser musicalizado por cientos de generaciones de alumnos en las aulas y pasillos de esa institución educativa. En fin, una escuela, un himno, todo un mundo del presente para forjar el futuro como símbolo de identidad: “Grupo Escolar República de Nicaragua,/ siempre serás baluarte de la enseñanza./ Tu facultad emblema de la esperanza,/ significa personal capaz y constante”.

La maestra Vilma Blasco se inició en la década del 60, y formó varias generaciones de yaracuyanos.
La maestra Vilma Blasco se inició en la década del 60, y formó varias generaciones de yaracuyanos.

¡Presente, maestra!

Con el correr del tiempo, nuevas generaciones han surgido de ese recinto de saberes, haciendo honor a un pensamiento de El Libertador Simón Bolívar: “Moral y luces son nuestras primeras necesidades”, impreso con letras de acero en las paredes de los pasillos que unen el auditorio con las dos alas del “Grupo”, seguido al pie de la letra con honor y orgullo por quienes fuimos formados en esas aulas benditas de las manos afectuosas y cultas de Carmen Tacoa (Tota), Germán Lucena, Manuel Alvarado, Clorinda Olmeta de Peña, Martín Rodríguez Roa, Norma Pereira, Carmen Azoca de Castillo; Sixta Alvarado de Barrios, Margarita de Abarca, Vilma Blasco, Luisa de Mendoza, Carmen de Domínguez, Belén de Lucambio, María Luisa de Medina; Carmen de Alvarado, María de Rizutti, Carmen Rocha de López, Trinidad Sánchez, Flor de Ortiz, Ana Mercedes de Linares, Alberto Gómez y Lourdes Gil, entre muchos maestros célebres, a los que muy pronto se unieron nuevas sucesiones de educadores: Morelba Hernández, Miriam Fernández, Iris Rivas, Belkis Cabrera, Zuleimi Gamarra, Adriana Gutiérrez, Roger Figueira, Greicy Martínez y Yenni Prado, entre muchos docentes, siempre activados para dejar en alto el nombre de la institución: “Con decoros que alienta la Patria,/ me levanto a la faz de natura,/ es mi sino el de dar la cultura,/ y dedico mi lucha a esta gracia”.

Una nueva generación de estudiantes cantan el Himno del Grupo Escolar "República de Nicaragua" (2015). (Foto: Magaly Martínez)
Una nueva generación de estudiantes cantan el Himno del Grupo Escolar "República de Nicaragua" (2015). (Foto: Magaly Martínez)

“Y mis aulas que a tino responden”

Hoy, con el orgullo tatuado en el alma, entre muchas generaciones de alumnos que colmaron las aulas del “Grupo Escolar República de Nicaragua”, algunos desaparecidos físicamente, otros jubilados y muchos aun dando la batalla, surgen los nombres de Argenis Díaz Rangel, Euclides Ojeda Osorio, Jacobo Gil, Luis Alcina, Gustavo Kreubel, Horacio Elorza, Oriol Parra, Hermenegildo Martínez, William Ojeda, Sirse Pulido, Wiston Durán, Francisco “Paco” Cabrera, Milagros Unda, los hermanos Mario, Orlando, Alí y Sonia Rabán; Rubén y Amador Montes; Faridy, Zorayma y Raúl Freytez Quiñonez; Felipa y Jamaica Medina; Alfonso y Elsa Baselga; Emilia y María Elena Guevara; Irma y Tony Giménez; Luis, Carlos y Pedro Antón Suárez; Mercedes y Luis Corona; Zulay y Alan Lugo González; William, Iris y Magaly Conejero; Alejandro, Argenis y Ulises Sequera Iglesias. Y junto a esa muchachada, también estaban Nabor Herrera, Pedro Rubín, Orlando Piña, Milagros Tampoa, Olivia Ojeda, Ecio Rivas, Orlando Dania, María Auxiliadora Vásquez, Víctor José Moreno, Antonio Lizarraga, Ángel Sgherza, Kástula Méndez, Maigualida García, Juan Fernando Mayora y Ana Gabriela Andrades Echeverría, entre una lista larga, mañana y tarde que a viva voz contestaron: ¡Presente, maestra!, para luego cantar, “A mi ámbito de ferviente fragua,/ y mis aulas que a tino responden,/ las auroras le dieron por nombre,/ el de Grupo Escolar Nicaragua”.