Centro de Historia, patrimonio histórico cultural de Yaracuy

Esta prestigiosa institución ha servido de remanso para el saber, donde propios y visitantes sacian su sed de conocimientos en las letras benditas de los libros y documentos allí atesorados, y aún en la actualidad, 53 años después se hace más vigente su presencia, preciosa por el amor, entrega y pasión manifiesta de los trabajadores y directores de ese centro de luces.

Raúl Freytez (Fotos: Magaly Martínez)

El Obispo Victor Hugo Basabe y cronistas durante la exposición de los 50 años de la Diócesis de San Felipe en el Centro de Historia.
El Obispo Victor Hugo Basabe y cronistas durante la exposición de los 50 años de la Diócesis de San Felipe en el Centro de Historia.
Los libros son el aliento del alma y sanan el espíritu de quien los lee. (Foto: Magaly Martínez)
Los libros son el aliento del alma y sanan el espíritu de quien los lee. (Foto: Magaly Martínez)

Alientos del alma

Los libros son un tesoro. No solo son papeles. Son rasgos de vida, compendios históricos en una atmósfera de ideas y signos de identidad ubicados en un cofre de recuerdos. El libro es una de las creaciones de mayor valor para la humanidad porque trasmite cultura, conocimientos e identidad, y aunque estamos en el mundo de la cibernética, de la autopista de la información que vuela por Internet, el libro permanece como un invaluable instrumento de saberes, y para los amantes de la lectura nada es tan placentero como el aroma de un libro nuevo o redescubrir historias, leyendas y tradiciones en las páginas amarillentas de las obras de viejos autores.

Esos libros y tantos documentos del saber, se resguardan en el Centro de Historia del estado Yaracuy, una instalación cultural destinada a la preservación de los recursos bibliográficos, a la recuperación del patrimonio para investigar y difundir la memoria colectiva de los yaracuyanos, pero también un recurso educativo entre diálogos y compartir de experiencias en un recinto de paz con las reminiscencias.

Los precursores Pablo Mendoza Reyes, José Policarpo Reyes Zumeta, Alberto Sira y Domingo Aponte Barrios, y junto con ellos Nicolás Ojeda Parra.
Los precursores Pablo Mendoza Reyes, José Policarpo Reyes Zumeta, Alberto Sira y Domingo Aponte Barrios, y junto con ellos Nicolás Ojeda Parra.

Crean un santuario de luces

Una vieja pretensión de los sanfelipeños amantes de la historia regional, se hizo realidad durante el gobierno de Pedro Saturno Canelón, precisamente por la pasión de un grupo de personas de ideas fecundas, encabezadas por Pablo Mendoza Reyes, José Policarpo Reyes Zumeta, Francisco de Sales Pérez, Domingo Aponte Barrios y Alberto Sira Gutiérrez, entre muchos yaracuyanos, quienes apoyados por los integrantes de la Casa Yaracuy en Caracas, crearon un centro para recopilar libros, documentos, relatos, recortes de prensa y periódicos de vieja y nueva data para la época. Ese fue el germen que inspiraría a los yaracuyanos a la creación del Centro de Historia del estado Yaracuy, como un santuario de luces para recopilar, organizar y sistematizar todo lo relacionado al acervo histórico territorial.

Posteriormente se hizo legal tal nacimiento luego de las sesiones ordinarias realizadas por los diputados de la Asamblea Legislativa del estado Yaracuy, quienes tomaron en consideración el planteamiento de Pablo Mendoza Reyes en compañía de sus compañeros hermanados en el objetivo común de crear un arca del conocimiento bibliográfico, el 29 de noviembre de 1962; para entonces con la designación de: “Centro de Historia y Estadísticas Económicas Sociales del Estado Yaracuy”.

Lo cierto es que tal idea tomó cuerpo y alma cuando se procedió a la creación del Centro de Historia del estado Yaracuy, adjuntado a la Secretaria de Educación. Para ese momento se le concedió autonomía y un presupuesto muy reducido, decretado el 7 de diciembre de 1962. La instalación oficial se efectuó el 19 de marzo de 1963, cuando entonces se celebraba el Día del Yaracuy, en un acto solemne ante su primer director Pablo Mendoza Reyes, y la presencia de distinguidas personalidades de los poderes públicos de la entidad.

Son múltiples las actividades realizadas en el Centro de Historia, relacionadas al acontecer histórico, educativo y cultural.
Son múltiples las actividades realizadas en el Centro de Historia, relacionadas al acontecer histórico, educativo y cultural.

Charlas, memorias, obras de arte

Desde entonces, esta prestigiosa institución ha servido de remanso para el saber, donde propios y visitantes sacian su sed de conocimientos en las letras benditas de los libros y documentos allí atesorados, y aún en la actualidad, 53 años después, se hace más vigente su presencia, preciosa por el amor, entrega y pasión manifiesta en los directores de ese centro de luces: Pablo Mendoza Reyes (1963-1971); Domingo Aponte Barrios (1971-1981; Lisbella Páez (1981-1984); Raúl Meléndez (1985-1988); Alejandro Distassio (1990-1993); Oswaldo Camejo (1993-1995); Vicente Accardi (1996); Lisbella Páez (1998-2000); Darío Dizácomo (2000-2001); Adriana Cardozo (2001-2013) y William Ojeda García, juramentado el primero de enero de 2015.

Autores, memorias, crónicas, historias, relatos, documentos, obras de arte, mapas y miles de libros resguardan intactos los recuerdos del estado Yaracuy, siempre al alcance de todos a través de documentos bibliográficos, periódicos, fotografías, revistas, cartografía y una gran cantidad de colecciones históricas de un valor incalculable, tal como el dibujo original del Escudo de Armas de Yaracuy, obra de Paulo Emilio Ávila, que donaría al Concejo Municipal de San Felipe y que en la actualidad se encuentra en el Centro de Historia del estado Yaracuy. Este ilustre yaracuyano, escritor, dibujante, periodista y agrimensor, en 1909 despertó aún más el sentido de pertenencia del conglomerado local con la creación de la divisa de identidad sanfelipeña, aunque tuvieran que pasar 26 años (1935) para que la Asamblea Legislativa del estado Yaracuy lo oficializara formalmente y se convirtiera en emblema de unión regional.

Entre las múltiples actividades relacionadas al acontecer histórico, educativo y cultural, resalta la realización del Primer Concurso de Crónicas “Domingo Aponte Barrios”, iniciado durante la gestión de Adriana Cardozo y seguida con el mismo afecto por la dirección de William Ojeda, documentos que pasan a formar parte de la memoria documental del Centro de Historia del Estado Yaracuy, y entre otras muchas, la exposición que reflejan fotografías e imágenes relacionado a los 50 años de la Bula Pontifica “Ex Quo Tempore”, mediante la cual el Papa Pablo VI creó la Diócesis de San Felipe; un despliegue de amor por este suelo a la que asistieron muchos amantes de la memoria regional, así como el Obispo Víctor Hugo Basabe.

En el Centro de Historia se realizan reuniones, charlas, exposiciones y eventos para abrazar el espíritu de yaracuyanidad.
En el Centro de Historia se realizan reuniones, charlas, exposiciones y eventos para abrazar el espíritu de yaracuyanidad.

Espíritu de yaracuyanidad

William Ojeda, periodista, cronista y escritor asumió la dirección de este centro de luces, luego de la valiosa e impecable gestión de Adriana Cardozo, por lo que este hijo del barrio El Panteón se ha dedicado a reafirmar la identidad regional y a seguir garantizando el libre acceso a la información a fin de que historiadores, cronistas, investigadores, docentes, escolares e interesados en nuestra historia, aumenten y profundicen su conocimiento, al tiempo de estimular el culto de la lectura y la producción de obras de trayectoria y relevancia que promuevan la nueva generación de escritores yaracuyanos, para lo cual sigue acompañado del activo equipo de trabajadores Juan Carlos Guédez, Jaidy Escudero, Danny Romero y Yetcibel Rodríguez, siempre amables y diligentes para atender a los cientos de usuarios, en el lugar que ya se hizo sumamente pequeño para la inmensidad de libros y documentos allí resguardados, por lo que urge una infraestructura acorde a la responsabilidad que tenemos con la historia regional, así como los recursos necesarios para proteger los preciosos saberes, nuestra historia plena de leyendas, tradiciones y costumbres.

El Centro de Historia es, además, un lugar ameno para reuniones de intelectuales, donde se efectúan charlas, exposiciones y eventos para abrazar el espíritu de identidad y sembrar en los yaracuyanos el sentido de territorialidad y gentilicio.

Los legisladores yaracuyanos declaran al Centro de Historia Patrimonio histórico cultural de Yaracuy.
Los legisladores yaracuyanos declaran al Centro de Historia Patrimonio histórico cultural de Yaracuy.

Patrimonio histórico cultural

Ese compromiso que sabemos han asumido con amor los trabajadores del Centro de Historia, honra el compromiso asumido con los yaracuyanos que decretaron esa institución como una parte vital de cada paisano, de propios y visitantes, porque allí resguardan el testimonio vital de la identidad regional con el  respaldo de José Rafael Naranjo, presidente del Instituto de Cultura del estado Yaracuy (ICEY), y por ende del Gobierno regional, de la Alcaldía y Cámara municipal de San Felipe, de la Oficina del cronista oficial de San Felipe, así como de instituciones sin fines de lucro como el Rotary San Felipe Oeste, de la Asociación Civil Bosque Urbano, entre otras organizaciones civiles, y ahora del Consejo Legislativo Regional (CLEY), cuyos legisladores reafirmaron el compromiso con la entidad y su historia, al declarar al Centro de Historia Patrimonio Cultural del estado Yaracuy, en sesión ordinaria número 30. El Acuerdo: P-Cley-007-2016 del 11-10, fue admitido en plenaria por unanimidad el martes 18 de octubre de 2016, y aprobado por los legisladores Víctor Patrizzi, presidente de la institución legislativa yaracuyana, junto a los parlamentarios Wendy Tellechea, Carmen Teresa Hernández, Ángel Gamarra, Henrys Mogollón y Jesús Gabriel Peña Gutiérrez.

Un logro, sin duda, que enaltece el espíritu emprendedor de los trabajadores del Centro de Historia y un claro homenaje al orgullo de nuestro gentilicio, de la yaracuyanidad, con el pleno respaldo del pueblo, así como de los cronistas, escolares, docentes, padres y representantes que saben suyo ese centro de saberes, ahora más que nunca al servicio del pueblo hacia el rescate de la memoria colectiva, valores históricos y la difusión del acontecer regional.