Zacatecas: “Tan lejos del mar, tan cerca del cielo”

Raúl Freytez / Fotos: Erika Flores / Eduardo Félix

En Zacatecas los cronistas expusieron los conocimientos dirigidos a fortalecer el oficio del cronista, así como su formación académica y activa participación como fedatario de la memoria colectiva de los pueblos latinoamericanos. 

El maestro Manuel González, presidente de la Asociación de Cronistas de Zacatecas, da la bienvenida a los asistentes al Primer Coloquio Internacional de la Crónica.
El maestro Manuel González, presidente de la Asociación de Cronistas de Zacatecas, da la bienvenida a los asistentes al Primer Coloquio Internacional de la Crónica.
Dos volcanes se agigantan en la geografía de México, el Iztaccíhuatl y el Popocatépetl, cuna de la leyenda de un amor fatal que pervive en el alma de los mexicanos.
Dos volcanes se agigantan en la geografía de México, el Iztaccíhuatl y el Popocatépetl, cuna de la leyenda de un amor fatal que pervive en el alma de los mexicanos.

Volcanes Iztaccíhuatl y Popocatépetl

Fue un día fuerte el del martes 29 de marzo, desde el mismo instante en que abordé el avión en el aeropuerto "Jacinto Lara,” de Barquisimeto, hasta el aeropuerto internacional "Simón Bolívar”, de donde partí rumbo a México en un Boeing 737 de la línea Aeroméxico.

Ya al lado de la ventanilla, en el puesto número 8, un par de horas más tarde logré divisar a más de 40 mil pies de altura algunas formas geográficas de lo que podría ser Centroamérica, con unas serpenteantes corrientes de agua de considerable anchura que vaciaban en el mar. Aunque se divisaba muy poco por encima de las nubes, el verde imperaba en sus extensas planicies y elevadas montañas.

Cuatro horas y media más tarde, faltando poco menos de 30 minutos, el capitán del avión indicó que ya volábamos sobre México, y fue entonces cuando unos enormes montículos nevados mostraron su imponencia: el Popocatépetl, un volcán activo, que en lengua náhuatl significa: “Cerro humeante”, y la montaña Iztaccíhuatl, "mujer dormida", otro volcán, pero inactivo, ubicado en el centro de México, inspiración de una leyenda revelada en un amor fatal que pervive en el alma de los mexicanos. Luego aparecieron recuadros urbanísticos, que como piezas de rompecabezas inacabables, cubrían el amplísimo horizonte mexicano.

Pues, ya en el aeropuerto internacional "Benito Juárez”, de México, fui recibido por mi anfitrión: el Dr. Uziel Gutiérrez de la Isla, presidente de la Red Latinoamericana de Cronistas (Relac), y cronista de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), que en compañía de su cuñada Leticia Montes de Oca, nos dirigimos al centro de la ciudad azteca, extensa y cosmopolita.

La Catedral de Zacatecas nos recibió deslumbrante de belleza. Cada detalle de las cenefas, de los portales, imágenes y campanario es una obra de arte.
La Catedral de Zacatecas nos recibió deslumbrante de belleza. Cada detalle de las cenefas, de los portales, imágenes y campanario es una obra de arte.

De Ciudad de México a Zacatecas

Luego de un cálido paseo por la plaza Garibaldi, la Alameda Central, el Palacio de Bellas Artes y las calles céntricas de Ciudad de México, abordamos un ómnibus que nos llevó hasta Zacatecas. Allí, en el estado de la plata y la piedra rosada (cantera), fui encantado por el trato amable y cordial de su gente. Es maravilloso observar lo bien preservadas que están las majestuosas construcciones del casco histórico de la ciudad, principalmente las edificaciones de la segunda mitad del siglo XIX. Aquí resguardan el patrimonio histórico cultural como un deber sagrado. Son imponentes. La Catedral de Zacatecas nos recibió deslumbrante de belleza. Cada detalle de las cenefas, de los portales y los ventanales son una obra de arte esculpidas por manos de artesanos que parecen orfebres. La roca viva vive en Zacatecas. Hay frío, pero se disipa por la calidez de los zacatecanos.

Para mi sorpresa, un personaje que estuvo ausente para mí por más de veinte años, me recibió en la oficina de la presidencia de la Relac. Se trata de mi viejo amigo Tomás Jurado Zabala, dramaturgo de alta significación en Venezuela, y que ahora despliega su arte en la Ciudadela Cultural de Zacatecas. Un fuerte abrazo consolidó el aprecio. Con él y Uziel nos dispusimos a preparar los detalles para realizar el Primer Coloquio Internacional de la Crónica, del 1 al 3 de abril, enmarcado en el XXX Festival Cultural de Zacatecas, que inició el 19 de marzo de 2016 en la ciudad señorial de la cantera rosada.

Participaron cronistas de Zacatecas, Jalisco, San Luis Potosí, Ciudad de México, Lagos de Moreno, El Plateado, Villa Hidalgo, Aguascalientes, Jalpa, Valparaíso y Guadalupe y Venezuela, entre otros cronistas e invitados especiales.
Participaron cronistas de Zacatecas, Jalisco, San Luis Potosí, Ciudad de México, Lagos de Moreno, El Plateado, Villa Hidalgo, Aguascalientes, Jalpa, Valparaíso y Guadalupe y Venezuela, entre otros cronistas e invitados especiales.

Primer Coloquio Internacional de la Crónica

La Sala Hermanos de Santiago, de la Ciudadela del Arte, unió a los custodios de la identidad mexicana y venezolana, convertido en el encuentro de la crónica latinoamericana, con la participación de Manuel González Ramírez, presidente de la Asociación de Cronistas del estado de Zacatecas, así como de Héctor Ávila, del Instituto Zacatecano de Cultura; Alfonso Vásquez Sosa, coordinador del Consejo Académico del Área de Arte y Cultura, en representación de Armando Silva Cháirez, rector de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ). Uziel Gutiérrez de la Isla representó a México en su condición de presidente de la Red Latinoamericana de Cronistas (Relac), y cronista de la UAZ, completando el presídium Raúl Fréytez, vicepresidente de la Relac y Cronista Oficial del municipio San Felipe, estado Yaracuy, Venezuela.

Con la participación de los cronistas de Zacatecas, Jalisco, San Luis Potosí, Ciudad de México, Lagos de Moreno, El Plateado, Villa Hidalgo, Aguascalientes, Jalpa, Valparaíso y Guadalupe, entre otros cronistas mexicanos e invitados especiales amantes de la memoria histórica; el maestro Manuel González Ramírez ofreció la primera conferencia relacionada a “La Asociación de Cronistas del estado de Zacatecas, a treinta años de su fundación”, en la que desarrolló, no solo los inicios de la crónica en México, sino también una exposición sobre la trayectoria de esta organización al servicio del pueblo zacatecano. “Con la llegada de Hernán Cortés, también arribaron los escribas del rey, convertidos en cronistas para revelar las incidencias de la conquista en las nuevas tierras del monarca español, y gracias a esos escritos supimos luego de tales hechos. Imagínense ustedes si para entonces en vez de dos cronistas, hubiera habido muchos más. Otra hubiese sido la historia”. González expresó su regocijo por unir en Zacatecas a los cronistas en un gran abrazo latinoamericano, al tiempo de indicar que el Programa Académico del Festival Cultural de Zacatecas 2016, cerraba a través del Coloquio Internacional de la Crónica con broche de oro.

Los cronistas de México y Venezuela compartieron experiencias sobre el cronista y la crónica a través de la Red Latinoamericana de Cronistas (Relac).
Los cronistas de México y Venezuela compartieron experiencias sobre el cronista y la crónica a través de la Red Latinoamericana de Cronistas (Relac).

La fortaleza inmortal de San Felipe El Fuerte

Por su parte, el Cronista de la UAZ y presidente de la Red Latinoamericana de Cronistas, Uziel Gutiérrez de la Isla, manifestó su agrado por el apoyo de sus pares mexicanos y de las autoridades universitarias entre los que se encuentra el rector Armando Silva Cháirez, el licenciado Cuauhtémoc Rodríguez Aguirre, secretario general, y Alfonso Vásquez Sosa, Coordinador del Área de Arte y Cultura, al tiempo de expresar los buenos augurios de la Relac, sustentada por los custodios de la memoria colectiva de los venezolanos que han demostrado una gran capacidad hacia el fortalecimiento de la crónica a través del Diplomado “Gilberto Antolínez”, para la Formación de Cronistas, que dicta la Universidad Nacional Experimental del Yaracuy (UNEY).

En la actualidad la UNEY tiene convenio con la Universidad Nacional Experimental Rómulo Gallegos (Unerg), con la cual se une para vigorizar los lazos académicos hacia la capacitación de los guardianes de la identidad latinoamericana, gracias al respaldo de las autoridades de la UNEY, en la persona de su rectora Yanira López, así como del vicerrector académico Manuel Milla y de Wilfredo Arias, Director de la Oficina de Posgrado.

El 2 de abril, el representante de Venezuela, Raúl Fréytez, abordó la conferencia con el tema relacionado a “La fortaleza inmortal de San Felipe El Fuerte”, en la que relató las memorias de “la ciudad creada bajo el influjo del amor y la perseverancia de sus colonizadores. Gente noble que jamás doblegó sus ímpetus ante las difíciles circunstancias que les impidieran alcanzar la fundación de un pueblo propio, hasta lograr la emancipación y tener libertad para elegir su destino, y así se ha mantenido por encima de los siglos haciéndole honor a su fortaleza, cada vez más fuerte, convertida en la actualidad en la ciudad esmeralda de Venezuela”. El cronista venezolano indicó llevar a San Felipe y Yaracuy en su corazón para difundir su historia, tradiciones y costumbres más allá de las fronteras patrias, con el orgullo del gentilicio sanfelipeño.  

Óscar González Azuela, Simitrio Quezada Martínez, Oliverio Sarmiento y Salvador Moreno Basurto, platicaron en relación a la capacitación formal de los cronistas.
Óscar González Azuela, Simitrio Quezada Martínez, Oliverio Sarmiento y Salvador Moreno Basurto, platicaron en relación a la capacitación formal de los cronistas.

Ponencias y presentación de libros

La mañana del 2 de abril los cronistas expusieron los conocimientos dirigidos a fortalecer el oficio del cronista y su activa participación como fedatarios de la memoria colectiva de los pueblos, tal como el caso de Héctor Pascual Gómez, con el testimonio “Del papel de algodón a la Nube”, donde hizo un repaso por la evolución en el resguardo y difusión de la crónica.

Salvador Moreno Basurto, versó sobre las “Reflexiones en torno a la crónica municipal: Caso Guadalupe, Zacatecas”, mientras que Oliverio Sarmiento y Óscar González Azuela, disertaron respectivamente sobre “La fundación de Valparaíso” y “La Asociación de cronistas de Lagos de Moreno, Jalisco, vivencias”.

Posteriormente se conformó la mesa redonda, moderada por Tomás Jurado Zabala, donde los asistentes dialogaron en torno a “Las asociaciones de cronistas. Situación actual y función, así como el registro de los cronistas oficiales y no oficiales ante los retos actuales del resguardo de la memoria histórica”.

Un rato después, Óscar González Azuela (Cronista de Lagos de Moreno), presentó la revista titulada: “Tlacuilo”, del Colegio municipal de cronistas de Lagos de Moreno, Jalisco. De igual modo, Salvador Moreno Basurto expuso el contenido del libro que tituló “Diarios, derroteros e historias”, y finalmente, Oliverio Sarmiento platicó en torno al libro: “Revolución en Zacatecas, la batalla de 1914”.

Ya en horas de la tarde el comunicólogo y catedrático Simitrio Quezada Martínez, dictó su conferencia “La capacitación formal de los cronistas. La correcta redacción de las crónicas, su edición y difusión, retos contemporáneos”, cautivando la atención de los presentes.

Los amaneceres de Zacatecas inspiran el alma para quererla más. (Foto: Erika Flores)
Los amaneceres de Zacatecas inspiran el alma para quererla más. (Foto: Erika Flores)

Preciosa Zacatecas

El domingo 3 de abril amaneció muy frío. A lo lejos el silbato del tren hirió el silencio de la mañana, mientras Tomás y yo bajábamos por el callejón de Tenorio que desemboca en la Fuente de los faroles, mero centro de la ciudad. A partir de allí la roca de cantera, rosada en vivo esplendor, nos abrió sus brazos. Los amaneceres de Zacatecas invitan al amor por la vida; inspiran el alma para quererla cada día más. Luego el sol asoma su faz dorada y entibia el ambiente, pero es el pueblo de voz cantarina en el hablar, el que le da calor a la vida con su alegría y don de gente. Entonces, a cada paso te bañas de historia pregonada en la majestuosidad de la ciudad.

Y así seguimos. Enfilamos los pasos por la avenida Hidalgo rodeados de casas de riquísima arquitectura colonial labradas en piedra viva, con balcones forjados en hierro saludando con voces de historia a propios y visitantes. Más arriba, majestuosa e imponente vislumbramos la Catedral de Zacatecas, de una preciosidad indescriptible, construida en el siglo XVIII, que junto al Teatro Calderón, el Portal de Rosales, el Mercado de Artesanías Jesús González Ortega, las plazuelas Francisco Goitia y de la Caja, pregonan su eternidad. Con razón la Unesco le otorgó en 1993 la calificación de Patrimonio Cultural Mundial, ello, aunado a la proverbial calidez de su gente en cada esquina, cada calle, callejón y avenida de la hermosa ciudad de la plata.

Bernardo del Hoyo Calzada, trató sobre las “Fundaciones de cabeceras municipales en el estado de Zacatecas”, mientras que Gustavo Dévora Rodarte presentó el libro “Monografía de Fresnillo, Zacatecas”.
Bernardo del Hoyo Calzada, trató sobre las “Fundaciones de cabeceras municipales en el estado de Zacatecas”, mientras que Gustavo Dévora Rodarte presentó el libro “Monografía de Fresnillo, Zacatecas”.

Lazarillos de recuerdos

Regresamos a la Sala Hermanos de Santiago, de la Ciudadela del Arte, para presenciar las ponencias de Bernardo del Hoyo Calzada, que trató sobre las “Fundaciones de cabeceras municipales en el estado de Zacatecas”; para luego apreciar la plática de Gustavo Dévora Rodarte, con la presentación del libro “Monografía de Fresnillo, Zacatecas”, un tratado de historia excelentemente documentado y redactado. Ambas intervenciones dejaron sentir el afecto de la crónica por cada localidad, con ese amor que solo surge del alma de los cronistas para retratar con imágenes metafóricas, con frases nobles y rectitud en la memoria cronológica, el sentir y la vida de los pueblos en testimonio escrito para esta y las nuevas generaciones. Letra viva que hace perdurar la historia, tradiciones, leyendas y la calidez de sus personajes. Fueron en ese entonces, y para toda la vida, lazarillos de los recuerdos, evitando así que el olvido se apropie de estos.

La obra de teatro "Pigmalión", del dramaturgo venezolano Tomás Jurado Zabala, arrancó jubilosos aplausos, por el magnífico guión e interpretación de los actores, declamación y presentación.
La obra de teatro "Pigmalión", del dramaturgo venezolano Tomás Jurado Zabala, arrancó jubilosos aplausos, por el magnífico guión e interpretación de los actores, declamación y presentación.

Obra de teatro "Pigmalión"

Para concluir el ciclo académico del Primer Coloquio Internacional de la crónica, en la “Bóveda uno” de esa institución cultural, se presentó la obra de teatro Pigmalión, original del dramaturgo venezolano Tomás Jurado Zabala, a través de la técnica del Kamishibai, una experiencia ancestral para contar historias, dirigida por Anacelia Valenzuela Carrillo, bajo la coordinación y participación de Efraín Gutiérrez de la Isla, director de la Sala de Lectura “Eugenio María de Hostos” y el equipo actoral de esa dependencia. La actividad fue clausurada por Héctor Ávila, del Instituto Zacatecano de Cultura, quien comentó que se trataba de “la guinda del pastel”, para halagar el cierre del Festival Cultural de Zacatecas 2016, a través del Primer Coloquio Internacional de la Crónica.

Zacatecas nos deja un grato deseo de seguirla recorriendo por su donaire ancestral, escoltados por la riqueza ornamental de su arquitectura plantada en los ondulantes callejones y calles de piedras eternas.
Zacatecas nos deja un grato deseo de seguirla recorriendo por su donaire ancestral, escoltados por la riqueza ornamental de su arquitectura plantada en los ondulantes callejones y calles de piedras eternas.

Nuestra Señora de los Zacatecas

Zacatecas, la ciudad que el rey Felipe II de España le confirió en 1585 el título de “Muy noble y leal ciudad de Nuestra Señora de los Zacatecas”, en la actualidad reconocida como Zacatecas, nos deja un grato deseo de seguirla recorriendo por el donaire ancestral que muestra en las múltiples plazas, monumentos y ruta de santuarios, escoltados por la riqueza ornamental de su arquitectura plantada en los ondulantes callejones y calles de piedra.

Con sobrada razón, el maestro zacatecano Elías Barajas Romo, escribió desde el alma: “Del séptimo cielo bajaron las musas,/ pasearon conmigo del cielo a La Bufa./ De ahí a La Escondida y luego a Las 15./ Pasamos al Parque./ Jugamos un rato a ver las estrellas,/ parecen doncellas que inspiran mi alma,/ que paso adelante señalan mi ruta./ Del séptimo cielo vinieron las musas/ que juegan conmigo aquí en Zacatecas./ Por los callejones y plazas de la Ciudadela del Arte/ admiran los templos, las obras de teatro;/ recuerdos vivientes de aquellas hazañas/ de aquellos valientes que dieron la vida/ por ver a los hombres parejos e iguales,/ platican conmigo de tanta belleza,/ y brincan de gusto al ver las estrellas con tanta limpieza./ ¡Qué cielo tan lindo, qué luna tan llena!, parece de octubre detrás de La Bufa/ que apenas se asoma./ Seguimos paseando, pasamos al Parque,/ llegamos al lago, se quitan la ropa,/ se visten de luna y extienden sus brazos/ y alcanzan de nuevo el séptimo cielo./ Y solo me quedo con bellos recuerdos,/ con bellos recuerdos de todas las musas que solas vinieron,/ que inspiran mi vida y arrancan mi canto/ a todas aquellas que están de paseo/ en tierras lejanas ya casi en desierto,/ aquí en Zacatecas, tan lejos del mar, tan cerca del cielo. (...)”.

Majestuoso, el cerro de La Bufa muestra su grandeza histórica, junto al homenaje a Pancho Villa, que desde el teleférico retrata la mágica ciudad del encanto, Zacatecas.
Majestuoso, el cerro de La Bufa muestra su grandeza histórica, junto al homenaje a Pancho Villa, que desde el teleférico retrata la mágica ciudad del encanto, Zacatecas.

Minas de plata y piedra rosada

Ahora sabemos por qué la luna es de plata, brillante e inmaculada. Aquí en Zacatecas hay constancia de ello, tan cierto como el invariable bajar y subir por las angostas calles, siempre vigilados por el frío e imponente cerro de La Bufa, emblemático, majestuoso e histórico, entre otros eventos, por la Toma de Zacatecas, una de las batallas de mayor relevancia de la Revolución Mexicana, en 1914, hoy convertido en un mirador, museo y teleférico a más de 85 metros de altura de la base de la ciudad, desde donde se vislumbra la urbe de la cultura, de las minas de plata y de la piedra rosada en todo su esplendor.