William Ojeda García: El cronista se nutre de la memoria colectiva

Como profesional vivió de cerca el riesgo de ejercer en tiempos de guerra, sin embargo, demostró tener lo necesario para destacarse del grupo de comunicadores de su generación. Hijo del también periodista, Nicolás Ojeda Parra, se abrió paso en medios nacionales y regionales por mérito propio, manteniendo el objetivo de servir siempre al pueblo. Ahora, con más de cuarenta años de labor ininterrumpida, continúa siendo una de las tantas figuras emblemáticas de nuestro estado, dueña de una envidiable luz que está lejos de extinguirse.

Noriko Machado / Fotos: Magaly Martínez 

William Ojeda, obtuvo el primer lugar del Concurso de Crónicas Domingo Aponte Barrios
William Ojeda, obtuvo el primer lugar del Concurso de Crónicas Domingo Aponte Barrios

Desde siempre el yaracuyano William Ojeda García ha mantenido una profunda pasión, profesionalismo y entrega por el complicado, desafiante, atractivo y envolvente mundo del periodismo y la crónica. Sin duda corre por sus venas esa querencia genuina y absoluta fidelidad hacia una profesión, que hoy en día es cuestionada por los que esperan mayor objetividad, seriedad y calidad en los trabajos periodísticos que leen, observan y escuchan en los diferentes medios de comunicación nacionales e internacionales… Algo difícil de encontrar, especialmente en esta Venezuela contemporánea que muestra dos realidades opuestas de su contexto político, social y económico.

Ojeda García viene del seno de una familia con historia en Yaracuy.  Su padre, Nicolás Ojeda Parra, fue un reconocido comunicador social y uno de los fundadores de la Asociación Venezolana de Periodistas (AVP). De alguna manera, Ojeda Parra abrió caminos que años después recorrería su hijo, puesto que ambos laboraron en el diario El Nacional, donde obtuvieron éxitos que correspondían a sus talentos casi innatos.

“Tengo más cuarenta años ejerciendo el periodismo y la redacción e investigación para redactar crónicas, pero aún así todavía siento que estoy en pañales, porque para que el periodista, para que cronista se forme como debe ser, necesita un contacto diario con la gente. El saber está en la calle. De ahí se nutre el comunicador… de esa memoria colectiva que vale la pena explorar, ver su belleza y conocer los valores que muestra ante nosotros. Eso es lo rico de esta carrera, aun cuando no es tan lucrativa, pero que de igual modo llena de grandes satisfacciones”, comentó Ojeda García.

William Ojeda perteneció a la última generación de la AVP, integrándose ya a mediados de los años 70 al Colegio Nacional de Periodistas (CNP), como es conocido hoy en día. La vida supo brindarle la posibilidad de formar parte del staff de profesionales que laboraron en semanarios nacionales y regionales, así como se encargó de corresponsalías en El Nacional y El Universal.

“En mi época usábamos herramientas muy distintas para trabajar, pero igual el producto era de muy buena calidad. Actualmente reconozco que existen buenas Escuelas de Periodismo, donde se han formado talentosos profesionales del medio, algunos que incluso han traspasado las fronteras de nuestro país. Pienso que la tecnología ha ayudado a los periodistas de las nuevas generaciones, pero queda en ellos cómo deben usarla para su función sin caer en la comodidad”, dijo.

William Ojeda juramentó al Prof.  Domingo Aponte como primer Alcalde del municipio San Felipe
William Ojeda juramentó al Prof. Domingo Aponte como primer Alcalde del municipio San Felipe

Ejercer en Venezuela

Para nadie es un secreto que el periodismo en nuestro país no pasa por su mejor momento, más aún si es tomado por algunos sectores de la nación como un instrumento político eficaz, que beneficia a quienes saben cómo y cuándo usarlo. Esto desnaturaliza los principios éticos fundamentales de la profesión, impulsando una crisis que inevitablemente arropa al gremio de comunicadores.

“El Periodismo, sobre todo el de opinión, tiene la particularidad de generar apreciaciones o valoraciones que a algunos les puede gustar y a otros no. Creo que sin importar la tendencia política de nosotros como profesionales, debemos mantener un objetivo claro ante el público y no pretender tergiversar las informaciones que manejamos”, consideró.

Insistió en que para ofrecer un mejor trabajo ante los lectores, radioescuchas o televidentes, es necesaria la revisión permanente de nuestros actos más la ejecución de una autocrítica sincera sobre estos, lo cual hará que como periodistas brindemos un mejor y mayor servicio a la comunidad.

“Cuando hagamos nuestro trabajo manteniendo un verdadero compromiso con la ciudadanía, es cuando veremos los frutos de nuestro esfuerzo. Esta profesión no es fácil, a veces no habrá quien te ayude y debes ingeniártelas solo para continuar. Pero también llegan oportunidades únicas que se deben aprovechar. Nuestra función es clara: Ser mejores ciudadanos, aportar a la construcción y rescate de valores sociales, y darle una mano a quienes lo necesitan. Simplemente aplicar el ABC de la vida”, detalló.

“Si me dieran la oportunidad de elegir nuevamente una carrera o si pudiera retroceder el tiempo, dejaría todo como está… Volvería a tomar al Periodismo como profesión, porque me gusta contribuir en lo que pueda para mi gente, eso me llena de satisfacción… Es lo que soy y siempre seré”, aseguró Ojeda.

“¿De la crónica qué puedo decir? Es parte de mi vida, es una mano más, un ojo, un pestañeo, es todo cuanto me rodea: la gente, leyendas, tradiciones, cada calle, callejón o barrio; es el entorno que me da vida y que retribuyo con mis letras para que no haya olvido”, apuntó.

Ojeda García se ve a sí mismo como un periodista imparcial -en el plano político- y dedicado plenamente a la reconquista de la historia popular yaracuyana y sus costumbres autóctonas, que según le llenan de mucho orgullo por ser hijo fiel de esta tierra próspera repleta de riquezas naturales y de hombres y mujeres de bien, para lo cual se preparó a través del Diplomado para la Formación del Cronistas del Siglo XXI Gilberto Antolínez, que dicta la Universidad Nacional Experimental del Yaracuy (UNEY) y la Universidad Nacional Experimental Rómulo Gallegos (Unerg), integrante de la tercera cohorte.

Su paso por medios e instituciones

Después de haber trabajado en El Nacional y El Universal, asumió un cargo en la Secretaría de Cultura en Yaracuy. Fue jefe de información en el diario local Yaracuy al Día. Tuvo la oportunidad de juramentar al primer alcalde del municipio San Felipe, a su maestro Domingo Aponte Barrios, quien fue el último secretario general de la Asociación Venezolana de Periodistas (AVP). Es miembro voluntario del Cuerpo de Bomberos del estado; Director Ad-Honoren de la Fundación Museo Carmelo Fernández y miembro honorario de la Banda de Conciertos de la región. Laboró en la Contraloría del Estado, participó en la dirección de los Juegos Nacionales Yaracuy 97, así como fue secretario de la Cámara Legislativa del Estado, investigador de la Oficina del Cronista Oficial de San Felipe y recientemente designado Director del Centro de Historia del estado Yaracuy.

William Ojeda formó parte de la Expedición Yaracuy, luego que el Gobierno regional logró su salida al Mar Caribe
William Ojeda formó parte de la Expedición Yaracuy, luego que el Gobierno regional logró su salida al Mar Caribe

Expedición al río Yaracuy

Dada su alta capacidad de investigación y amor por todo lo que tenga que ver con su región, William Ojeda formó parte de la excursión patrocinada por la Oficina del Cronista de San Felipe, acompañando a Raúl Freytez y a los funcionarios de Coryatur, así como de Minas y Canalizaciones a surcar las aguas del torrente que le otorgó nombradía a la Entidad a través de la “Expedición Yaracuy: La crónica de un río”, por la importancia que representa para la entidad el haber redescubierto su cauce natural con su salida al mar, por parte del Gobierno regional, como un modo de concienciar a las comunidades para mantenerlo libre de sustancias tóxicas, hecho que motivó a estos cronistas a escribir un libro multimedia contentivo de la más completa información relacionada al río y a las peripecias para su redescubrimiento hacia el Golfo Triste del Mar Caribe; un material de consulta para docentes, estudiantes, padres y representantes por su incalculable valor histórico, social, cultural y turístico.

Distinciones

Durante su larga trayectoria profesional, ha sido ganador en varias oportunidades del Premio Municipal y Regional de Periodismo. Logró una distinción especial de El Nacional, como Corresponsal Destacado del Año (1977-1978), a su vez obtuvo el Premio Regional de Periodismo del estado Falcón. Otra distinción que recibió fue la réplica de las Llaves de la Ciudad de San Felipe 1992 como Hijo Distinguido; la Orden Francisco de Miranda en su Tercera Clase, (1978); Orden Francisco de Miranda Segunda Clase (1985); Orden Mariscal Antonio José de Sucre en su Primera Clase, de la Alcaldía Municipio Independencia (2008); Pluma de Oro del CNP Seccional Yaracuy 2009; obtuvo el premio Regional de Periodismo José maría Gil Gil en 2014, junto al periodista Raúl Freytez, por el libro multimedia Expedición Yaracuy: La crónica de un río.