Una mirada a los “Muros del Silencio” de José Gregorio Cárdenas 

Las imágenes expuestas nos convencen de que teníamos frente a nosotros un gran dormitorio, con arte, un dormitorio de seres que aun viven teniendo como centinelas árboles, flores, altares, capillitas, luces, y permanecen abrazados  a su tierra, en el sentimiento de quienes nunca los olvida y están despiertos ante la historia. En cada fotografía sentíamos al Cárdenas cronista, en su visión íntima que ahora compartimos.

William Ojeda García

José Gregorio Cárdenas compartió el diálogo de las murallas
José Gregorio Cárdenas compartió el diálogo de las murallas

Me acerqué al Centro de Historia del Estado Yaracuy a ver una muestra fotográfica del cronista y educador José Gregorio Cárdenas titulada: “Muros del Silencio”, referente al cementerio de Guama, pueblo acogedor al que estoy unido por vínculo sanguíneo y sentimientos, con un lugar merecido en la historia venezolana visitada en noviembre de 1781 por el Obispo de Caracas Dr. Mariano Martí.

Son muros que dialogan en la profundidad de su silencio. Un lugar, inevitablemente, de encuentro. Algo curioso. Presté atención al contenido expresivo de los registros que Cárdenas ofrece, atrapando la luz y el tiempo.

Me motivó escribir sobre ello y darle rienda suelta a mi inquietud. Vino a mí las lecturas de “Abismos del Silencio”, obra del cronista Raúl Freytez, donde le da vida a la leyenda de Cecilia Mujica fijándose en el pensamiento increíble de Platón, demostrando que realmente ¡olvido no hay!, y a través de la palabra se abre posibilidad de reconstruir acontecimientos, creencias y cantos perdidos que se asientan en la historiografía y se anidan en la memoria para hacerse crónica.

Intentándolo, créanme, disfruté averiguando lo que quiso decir José Gregorio con sus imágenes de tumbas, cruces y todo ese ambiente sepulcral. Le vi utilidad a su expresión, para comprender y reflexionar sobre ese lenguaje que pareciera mudo. Y hasta vi en esas imágenes crudas, poesía y música. Ciertamente, era un lenguaje de silencio que hablaba por sí solo. Curioso de fotos antiquísimas, al  mirarlas mantuve diálogo con ellas y me di cuenta que los muros envueltos en necropsias se resisten a abandonar la historia, son parte de ella misma. Decían muchas cosas aquellos focos del recuerdo dando la sensación de estar  sumergidos en una bóveda, al fondo del ocaso. Son bóvedas de sentimientos presentes, llenas de amor. Tan difícil es estar sometido al flagelo de la inseguridad, pero en esas fotografías encontré un remanso de paz, donde abundan reflejos de quietud con la armonía del silencio. 

Cementerio de Guama
Cementerio de Guama

Esos muros con voces en retratos dejan mucho para la reflexión y Cárdenas le da valoración expresiva, profunda, en enfoques para abrir conciencia. Las imágenes no son raras que se diga, raro que alguien se atreva a realizar una exposición de fotografías, por todo lo alto, sobre solemnes catacumbas, cementerios, alejada de espantos. Lo hace un cronista de su talla, con perfil para abrir caminos, incluso, hasta el más allá, con ojos que ven por encima de lo común para darle connotación a algo que tiene vida, que está allí, y aún vibra en nosotros, demostrándolo en cuadros que congelan tiempos de siempre. No es una definición simple la suya. Ni siquiera la de un diccionario cualquiera. Es algo muy de él, muy personal. Por eso, convencido, esos muros hablan con sonidos que están en la memoria de Guama. Los ángulos no era una exhibición como los de algunos museos que cuelgan y colocan cosas raras. Tampoco eran imágenes muertas, sin palabras, sin movimientos. Era una crónica en ejercicio pleno de su expresividad visual, filosófica. Una óptica para un desarrollo temático en encuadres, como pocos, que los presentes veían con asombro pero con suficiente fuerza para crear un sentimiento en quien las valora al analizarlas. Era la parte humana del cronista puesta en escena sobre un camposanto, que va mas allá de lo que significa la palabra, otra forma de escribir para leerla con ojos fijados en la memoria. Eso lo logra Cárdenas, nacido y residenciado en Guama ,con focos agudos que abordan aires del periodismo crítico constructivo y elevado, cimentado en buscar la generosidad del auxilio oportuno que conlleve a preservar y proteger algo valioso del pueblo que le da carácter a un patrimonio vivo, suyo.

“Siempre ha sido una preocupación persistente para muchos del Municipio Sucre, conocer el origen y fundación del viejo cementerio de Guama. En este histórico lugar y morada silente del sueño eterno de hombres y mujeres de todo el ámbito del municipio, alberga en su seno hermosos trabajos elíseos que reflejan una época, una clase social, una visión del mundo, sus creencias religioso-espiritual: y toda la cosmovisión sucrense de un tiempo en la vida. Son estos aspectos etnoculturales que allí se evidencian su condición de testigos mudos para todas las generaciones del Yaracuy y fuera del Yaracuy”, dice Cárdenas.

Guama, siempre viva, en la memoria de su pueblo
Guama, siempre viva, en la memoria de su pueblo

Y así, los cementerios tienen sus cronistas, tiene quien le escriba. Como José Gregorio, que ve, oye y siente dándole valor histórico a algo que para algunos tal vez sea insignificante. Le da trascendencia, la coloca en el sitial de la crónica sentida, honesta. La que comunica, revitaliza y nos abraza a todas las épocas. La crónica que surge frente a los muros sordos del oscurantismo, que da vida, reconstruye despertando conciencia, sembrando valores  y por lo demostrado en el Centro de Historia, no segrega nada ni a nadie porque todo es importante, todo tiene un significado para la sociedad. Las imágenes expuestas nos convencen de que teníamos frente a nosotros un gran dormitorio, con arte,  un dormitorio de seres que aun viven teniendo como centinelas arboles, flores, altares, capillitas, luces, y permanecen abrazados  a su tierra, en el sentimiento de quienes nunca los olvidan y están despiertos ante la historia. En cada fotografía  sentíamos al Cárdenas cronista, en su visión íntima que ahora compartimos. Él saca de su yo algo maravilloso para repartirlo en cuadritos de sentimientos con la querencia de su municipio.

Adriana Cardozo, siendo directora del Centro de Historia, nos comentó que “las crónicas de Cárdenas están plenas de recuerdos, cargadas de simbolismos y evocaciones, con las que nos ilustra vivencia familiares, estampas de su querida Guama, de sus localidades, remembranzas de la infancia y en especial memorias de su pueblo. En las  fotografías del cementerio plasma testimonios del pasado, imágenes que encierran un mundo de información que tienen que ver con épocas determinadas, condición social, soledad, abandono, realidades que se aprecian en cada una de ellas, contribuyendo a perpetuar no solamente con la palabra escrita, situaciones que claman por el recuerdo del camposanto, custodio de antepasados como patrimonio de nuestro estado”.

a simbologia  en la crónica visual
a simbologia en la crónica visual

Y el cementerio de Guama no es simple guarnición de huesos y cenizas. Es un reservorio del gentilicio guamense, un patrimonio  con almas que viven en nosotros lo que motiva narrar con orgullo hoy, mañana y siempre, que también allí existieron hombres y mujeres sabios, seres humanos inmensos. Que en ese lugar hay ejemplos sembrados en la perpetuidad de sus obras buenas .Que nos dice que hay una Guama viva, verde y amorosa como ninguna. Que va altiva hacia un mejor destino con la devoción de su fe y devota al santo rosario con las mejores herramientas para las luchas y las victorias. Que el cementerio, en cuyas entrañas hay motivos para amar, hay valores altos que representan la paz, unión, solidaridad, porque es la esperanza que nos da voluntad y valentía para caminar de frente. Las imágenes lo dicen de muchas formas, incluso, de ver la vida de otra manera. La retina de José Gregorio describe al lugar como un patrimonio de incalculable valor y el la reguarda en la memoria visual. Tanto es el atrevimiento suyo, que le da vida a un cementerio que nunca ha muerto. Allí hay memorias, identidad, recuerdos, sonrisas y lagrimas. Motivos para amar. Hay algo propio, de muy adentro. Un depósito de historias en polvo de nuestro pueblo. “Invito, dice Cárdenas, a las instituciones a trabajar en este Campo Santo digno de seguir siendo considerado “Patrimonio Cultural” del Municipio Sucre. Hay que preservar esta infraestructura más que bicentenaria, pues, allí, reposa la memoria colectiva de nuestra sociedad, vertida en poetas, héroes patrios, músicos, matronas, personajes de  leyendas, estudiantes, agricultores, demás coterráneos que alguna vez estuvieron con nosotros”.

La historia sigue viva en cada palmo de tierra y en cada tumba silenciosa
La historia sigue viva en cada palmo de tierra y en cada tumba silenciosa

Y el amigo cronista al poner hablar los muros del silencio, uno  siente la fuerza de sus imágenes invocando los afectos de Guama, el pueblo que vive y crece en su espiritualidad compartiendo su vida bajo el mismo cielo con ese nicho sentido para el descanso perpetuo. Contrario a los edictos que imponían Adriano y Diocleciano infiriendo en ciertas ideas que excluían  de las comunidades  a los muertos y prefirieron enterrar a los difuntos en algún camino. O si algún familiar o patrono o amo generoso quería honrar  la memoria de un cliente o un esclavo fiel y virtuoso, compraban un terreno fuera de la ciudad, lejos de donde duermen los mártires o próceres que eran como reliquias santificadas.

El sol de Guama alumbra para todos, como  el  cielo azul que nos  arropa, como  la espesura de sus montañas y la sombra del samán de la historia. Las imágenes así lo demuestran en unión de la vida eterna. El cementerio está en un alero de la vieja ciudad, bajo el mismo techo donde vivos y difuntos comparten destinos en el suelo amado.

“Que sirva este sencillo trabajo fotográfico, para alimentar el alma inquieta  de todos aquellos seres que ven indulgentemente como desaparecen tumbas centenarias para dar paso a otra  reciente, pero de simple estilo y confección. El llamado  para la Alcaldía y demás instituciones locales para abocarse y lograr la propiedad de un terreno obvio, que  sirva como Campo Santo para este municipio. Que todos los dioses y toda la vida nos den la luz, para  llegar a puerto”, aseguró José Gregorio Cárdenas.

Y quienes  tienen la responsabilidad en manos para satisfacer este anhelo del pueblo sucrense, están a tiempo de reivindicarse con la historia.

Tumba del Poeta Campesino  don Antonio Sánchez
Tumba del Poeta Campesino don Antonio Sánchez