En la casa de Alfonso Bortone se instaló el primer teléfono de San Felipe

William Ojeda García

Bien lo ha dicho el fraterno amigo Oriol Ramón Parra, al referirse al Dr. Alfonso Bortone Goitia, en una de sus obras que generosamente nos entregara hace algún tiempo: “…y mientras crecían esos caminos, siempre admiré en él la semblanza del hombre que siembra y educa, cultivador de la verdad con evidente rasgo bíblico. Por nuestro pueblo natal supo juntar también el talento y la letra para el rescate de hechos, nombres y tradiciones que el desfilar de la modernidad  intenta ocultar hasta en la función libertaria de algunos compatriotas  que transitoriamente olvidan los cuadros heroicos y nobles del Yaracuy, donde sus pueblos -especialmente San Felipe, la capital- están sedientos de enseñanzas sobre un pasado ahogado en la sed del tiempo…”.

Cronista, San Felipe, Yaracuy
Dr. Alfonso Bortone Goitía, fue el 4to Cronista Oficial de San Felipe

Olvido no hay, mientras exista alma y corazón alimentados por los valores de nuestro pueblo que son los que verdaderamente nutren nuestra existencia. Y uno de esos valores es el Dr. Alfonso Bortone Goitia quien nace en San Felipe el 05 de Marzo de 1920 en la ciudad de San Felipe, estado Yaracuy. Fueron sus padres Don Rosalbo Bortone Rabán y Rafaelita Goitia de Bortone. Luego de un profundo noviazgo casó con la gentil señorita caraqueña Marielba Olmo, el 24 de Septiembre de 1949, en la iglesia de La Pastora, Caracas, de cuya unión nacieron sus hijos Alfonso, Adolfo Enrique, Leopoldo José y Carlos Eduardo Bortone Olmo, distinguida familia yaracuyana.

Realizó sus primeros estudios en la Escuela Graduada “Padre Delgado” y más tarde en el Colegio Federal de San Felipe, ambos fundados y dirigidos por el maestro de generaciones Br. José Trinidad Figueira Sánchez. En su casa materna se instaló el primer teléfono que funcionó en la ciudad y de allí se comunicaban con la hacienda “La Esperanza” ubicada en la montaña frente a San Felipe, propiedad de sus parientes.

Apasionado por los estudios y con deseos de crecer, va a Mérida e ingresa a la Facultad de Derecho de la Universidad de Los Andes y al poco tiempo continua elevándose intelectualmente en el Colegio “Los Dos Caminos” de Caracas. Su paisano y fraterno amigo de toda la vida, Dr. Rafael Antonio Caldera, en una oportunidad le dijo: “Alfonsito, no te vas a la Universidad Central seguramente por temor a que sea tu profesor”. No lo pensó dos veces cuando y Alfonso Bortone solicitó cambio para ingresar a la Facultad de Derecho de la ilustre Universidad Central de Venezuela en la que un tío de Caldera, Dr. Placido Daniel Rodriguez Rivero, fue brillante Rector y el ex Presidente era profesor titular en la cátedra de instrucción y derecho al trabajo.

En sus primeros exámenes Bortone no dejaba de “pegarle un 20” en las calificaciones y su promedio en los estudios fue bastante sobresaliente, lo que le valió obtener el Titulo de Doctor en Ciencias Políticas y Doctor en Derecho en la UCV en 1949, año en que contrae matrimonio eclesiástico y es designado primer Presidente de la Feria de Mayo de San Felipe. Es de señalar que nuestro personaje fue miembro fundador y una de las voces oscuras del Orfeón Universitario de la UCV dirigido por Vicente Emilio Sojo.

El Dr. Alfonso Bortone Goitía trabajo en el libre ejercicio de su profesión desempeñó importantes cargos públicos, teniendo siempre como premisa el cabal cumplimiento de sus responsabilidades con decoro y ética siendo el foro que ilumino su vida.

Fue profesor en la Universidad Santa María, en los colegios San Agustín, El Paraíso, Santa Cecilia, Santo Tomas de Aquino, Fray Luis de León, en Caracas. Fue Procurador General del Estado Yaracuy, Contralor Delegado de la República designado por el Dr. Manuel Vicente Ledezma, Contralor del Seguro Social Obligatorio, Secretario General de Gobierno y Gobernador encargado del Estado Yaracuy durante más de un año, además de Presidente del Concejo Municipal de San Felipe; Consultor Jurídico de Adagio y de Fundacomun-Caracas, Presidente del INCE-Yaracuy, Registrador Principal de Yaracuy, su último cargo en ejercer.

Este insigne yaracuyano  fue Cronista Oficial de San Felipe, luego de la desaparición física de la Prof. Carmen de Ramírez, cargo que ejerció hasta la hora de su muerte.

Siendo Cónsul General de Venezuela en la República de Uruguay, durante cinco años, fue un consecuente promotor de las actividades culturales que contribuyeron a estrechar las relaciones bilaterales  donde dictó conferencias de cátedra bolivariana en homenaje a nuestro Libertador, incluso hasta en la República del Paraguay.

Recordaba siempre la grata visita que hiciera a Montevideo, por invitación suya, el Dr. Manuel Rodríguez Cárdenas, su fraterno amigo de siempre, y en esas lejanas tierras hicieron reminiscencia de la infancia, de cuando jugaban con los Rocha, Pifano, Álvarez de Lugo, Domínguez, Capdevielle, sus primos los Ravell, los Olmeta, Salom, Alcalá, Zumeta, Cordido, los Ojeda y, en fin, con los muchachos  del San Felipe de todos los tiempos, de cuando el pueblo era pequeño…. Tampoco olvidó el rotundo éxito que en Uruguay obtuvo  la bailarina Sandra Rodríguez y su grupo dancístico Nuevo Mundo.

Como Gobernador encargado del Estado Yaracuy, Alfonso Bortone Goitia puso en servicio importantes obras de interés colectivo: la carretera Nirgua-Chivacoa, acueductos, escuelas incluso la policlínica San Felipe. Por iniciativa suya y con el apoyo del Gobernador Hedor Blanco Fombona, se erigió el monumento al Indio Yaracuy, obra del reconocido escultor Alejandro Colina, inaugurada en 1953 cuando ejercía la primera magistratura regional el Dr. Guillermo Cordido Rodríguez.

Siendo Secretario General de Gobierno, por muchos años compartió responsabilidades en la construcción de la Casa del Maestro, Avenida La Patria, Avenida 2 de Diciembre (hoy Av. La Paz ), edificio de la Imprenta del Estado, Parque Severiano Jiménez, Colegio de Médicos, Terminal de Pasajeros, Matadero de San Felipe, Cuartel General de Policía, las edificaciones de la Circunscripción Militar; la Región Sanitaria, Albergue de Ancianos “Luis Lizarraga”; Unidad Sanitaria, Av. Cedeño, Plaza Juan José de Maya, Albergue de Menores, Albergue Cecilia Mujica, y la manga de coleo en la capital, entre otras obras de relevancia.

De igual forma puso marcado interés para que se colocara la estatua ecuestre del General José Antonio Páez, en la Avenida Intercomunal San Felipe-Cocorote, durante el gobierno del Dr. Luis Herrera Campins. Todo un compendio de virtudes, de mente amplia y manos limpias que supo poner en alto, con decoro, el gentilicio yaracuyano.

Fue apasionado por el béisbol, “caraquista” para más seña y aficionado a las corridas de toros. Mantuvo estrecha amistad con los legendarios Vidal López y el diestro César Girón, quien muchas veces vino a San Felipe y salían juntos a recorrer las praderas y las frescas montañas de lo que hoy se conoce como el Parque Nacional Yurubí, donde alguna vez capturaron un tigre. Lo que actualmente es la residencia oficial del Gobernador del Estado, fue su casa. La había adquirido para remodelarla, lo que en su tiempo hizo una obra de arte, pero jamás vivió en ella y se la vendió al gobierno que se instaló luego de los sucesos del 23 de Enero de 1958.

El Dr. Alfonso Bortone Goitía fue un profundo investigador de la historia yaracuyana. Numerosos fueron los escritos, crónicas, discursos y conferencias sobre temas que le apasionaban referidos a la vida de su pueblo. Fue uno de esos amores que jamás mueren, como el que llevaba pendido en lo más profundo de su alma por su tierra hasta el último aliento de su vida. Recibió todas las condecoraciones que el Estado Yaracuy otorga a sus mejores hijos y hasta una avenida en San Felipe honrosamente lleva su nombre, pero más allá de eso está el cariño que el pueblo le profesa con el recuerdo merecido a un hombre de bien, a un gran yaracuyano.

Oriol  Parra, dijo estas palabras en homenaje póstumo a Alfonso Bortone: “Apretado el corazón en el lugar donde guardo la síntesis de mis verdaderos amigos, abierto ante la conciencia incorrupta del yaracuyano común y sobre la certeza de la figuración de un hombre que refulge como lugareño en el inconmensurable pedestal de la tierra sanfelipeña -a la que tanto amara- hoy, ese deber de fraternidad me obliga a romper silencios ante la prolongada ausencia del contexto ambiental de la prensa, para expresar mi profundo dolor por el fallecimiento del Doctor Alfonso Bortone Goitia…La patria eterna lo recibe al final de la marcha y en mi mente quedará el recuerdo de sus sabias enseñanzas, las cuales riego con el resto de llanto que aun me queda en el Apocalipsis de mi vida.. Y en la hora aciaga, reitero por esta vía mis condolencias a su ejemplar núcleo familiar. Para usted doctor Bortone, la súplica en la expresión de paz eterna para que Dios Todopoderoso glorifique su espíritu, tal como corresponde a un hombre íntegro que supo conducir con limpieza de vida, la función civilista de la verdad, tan soñada por nuestros coetáneos…”. El Dr. Alfonso Bortone Goitia murió en San Felipe el 26 de diciembre del 2002.